La paella no es fotogénica: siempre sale con aspecto de engrudo.
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Lo peor de lo peor es que nunca lo es del todo.
martes, 2 de julio de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
POSIBILIDADES
Uno de los conceptos más obscenos
y tal vez más absurdos de cuantos circulan entre nosotros es el de haber vivido
por encima de nuestras posibilidades, ya que resulta difícil tener
posibilidades si no se tienen posibilidades. En cualquier caso, hacer posible
lo imposible no deja de ser un malabarismo portentoso y digno no sólo de
aplauso sino incluso de ser integrado, como número estelar, en una función de
circo.
El
disfrute de una imposibilidad implica una imposibilidad en sí mismo, lo que no
impide que mucha gente asuma retrospectivamente la culpa de ese disfrute con
ánimo penitencial, arrepentida de haber hecho lo que de ninguna manera pudo
hacer. No sabe uno desde dónde se ha implantado ese espejismo de pecado
colectivo, hasta el punto de que incluso los más inocentes acaben sintiéndose
culpables de una falta no sólo ajena sino también inexistente. Es probable que
desde el pecado original ningún otro pecado genérico haya conocido, en fin, una
implantación tan exitosa.
Convendría
analizar las posibilidades antes de calibrar lo que está –o estuvo- por encima
de esas posibilidades. Recibías, por ejemplo, una carta de tu banco en la que
te adjuntaban un cheque simulado por valor de 9.000 euros, reintegrable en
menos de 24 horas. Comoquiera que el banco desconfiaba de tu capacidad de
imaginación con respecto al uso que podías dar a ese importe, te ofrecía
incluso sugerencias: cambiar de coche, renovar tu cocina, hacer un crucero,
celebrar una boda equiparable a la de Caná o un bautizo con rango de boda
babilónica. Esa era la posibilidad. Si se hubiera tratado de una imposibilidad,
en su variante de cosa que está por encima de la posibilidad, esa carta no
hubiera sido posible. Pero lo era: posible como ella sola. Si dejabas pasar la
ocasión, recibías otra carta idéntica a los quince días, para recalcarte la
posibilidad de disfrutar de esa posibilidad, al parecerle imposible a tu banco
que renunciases a la posibilidad en cuestión. Si ibas al banco y retirabas ese
dinero, ya fuese para destinarlo a la cocina o al crucero inolvidable, no estabas por
encima de ninguna posibilidad, sino a la altura exacta de tus posibilidades, y
el tiempo ha demostrado que quien estaba por encima de sus posibilidades no
eras tú, sino el banco, por esa cosa tan rara que tienen los bancos de no
entender demasiado de cuentas.
Ibas
a firmar una hipoteca y, en vez de darte el 70% del valor, te ofrecían el 120%,
para que tuvieras la posibilidad de armonizar el estreno de la vivienda con el
estreno de un coche. Esa era la posibilidad. No algo que estaba por encima de
la posibilidad, sino la
Posibilidad en persona. No una posibilidad flotante, alzada
sobre la cabeza de la gente, sino la posibilidad a ras de suelo, la posibilidad
rastrera. La posibilidad más posible de todas las posibilidades. Esa
posibilidad, en fin, que han vuelto imposible precisamente quienes tuvieron la
idea diabólica de hacer posible lo que no lo era.
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viernes, 28 de junio de 2013
RESEÑA EN "LA RONDA DEL LIBRO"
(Y disculpen, por favor, el autobombo)
28 junio, 2013
UNA VOZ PARA MUCHAS VOCES
Felipe Benítez Reyes.
Editorial Destino, Barcelona, 2013
Decir que un libro de Felipe Benítez Reyes es bueno no es decir mucho, todos los suyos lo son. Pero, en ocasiones, este es el calificativo rotundo que merecen los textos salidos de la mano de un maestro contemporáneo que ha sabido mantener intacta la esencia de un estilo propio, que ha ido puliendo a través de los años en cada nueva entrega. Es el caso de Cada cual y lo extraño, su última colección de relatos. El lector de Felipe Benítez Reyes encontrará en estos cuentos una voz madura que cada vez tiene más cosas que contar, con intensidad y con certeza. Sin alardes.
El libro se estructura como un almanaque. El paso del tiempo, las estaciones, ponen telón de fondo a las historias de una serie de personajes acechados por los caprichos insolentes del destino, de lo imprevisto. Hay melancolía, pero no angustia, hay humor sin amargura, hay, sobre todo, buena literatura, esa que llega honda al lector y resuena, como un eco, en su propia historia.
Cada cual y lo extraño es, además, un libro muy personal. No sólo porque recoge un puñado de lo que podríamos llamar historias verdaderas. Quizás eso sea lo de menos. Es personal porque tiene una enorme capacidad para llegar al lector, lo refleja y lo amplifica para ayudarlo a vivir ese otro lado, inquietantemente posible, de su personal historia.
Cada cuento es diferente. No hay más hilo conductor que aquel que determina el azar que todo lo cambia. Porque en todos ellos hay un cambio, a veces tan extremo como la muerte, que marca la dicha o la desdicha de los protagonistas. Felipe Benítez Reyes pone voz propia a cada uno de ellos. Nos ayuda a escuchar la voz clara del joven que se sorprende ante la desnudez por primera vez contemplada, la del estudiante que se ve envuelto en un fraude sentimental, o las del hombre y la mujer que rumian sus desdichas en los camarotes y discotecas de un aterrador crucero…
Cada cual y lo extraño nos adentra a en un mundo donde las ilusiones, las alegrías y las desdichas resuenan alentadas por la mejor de las prosas. El lector puede disfrutar de estas historias. Pero hay más: una capacidad extraña de permanecer en el retropaladar de la conciencia. Pasen y disfruten.
Mº ÁNGELES ROBLES
Reseña exclusiva para LA RONDA DEL LIBRO
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jueves, 27 de junio de 2013
TRES FRASES
La falsa modestia nunca es del todo falsa: oculta, desde la vanidad, una duda vanidosa.
Las hortensias son el rococó del pobre.
La mediocridad no está reñida con el virtuosismo, y viceversa.
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Las hortensias son el rococó del pobre.
La mediocridad no está reñida con el virtuosismo, y viceversa.
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martes, 25 de junio de 2013
OTRA ENTREVISTA (publicada en los periódicos del Grupo Vocento)
CULTURA
«LA VIDA ES FASCINANTE POR LA MISMA RAZÓN POR LA QUE ES PELIGROSA E IMPREVISIBLE»
24.06.13
MIGUEL SALVATIERRA | MADRID.
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El escritor gaditano vuelve a hacer gala
en 'Cada cual y lo extraño' de un estilo brillante y una hondura sentimental
que seducen el lector
Desde hace tiempo, Felipe Benítez Reyes está
considerado como uno de los mejores escritores en castellano de la actualidad.
Y no solo por los múltiples y variados premios recibidos (Nacional de
Literatura, Loewe de poesía, Nadal de novela, Julio Camba de periodismo) sino
porque estamos ante un escritor en el sentido más amplio y estricto de la
palabra. Poesía, novela, ensayo, artículos de prensa, son algunos de los
géneros en los que vuelca una escritura exquisita y depurada.
A ese lenguaje cuidado y personal hay que
unir un agudo sentido del humor y una profunda humanidad que aportan a sus
escritos una complicidad lúcida y nada autocomplaciente. Su último libro, 'Cada
cual y lo extraño' (Ed. Destino), es una excelente ocasión para aquellos que no
han tenido la oportunidad de degustar al autor gaditano y disfrutar de su prosa
y de sus historias. Y que a los adictos a su escritura siempre sabrá a poco.
Se trata de doce relatos, uno por cada
mes del año, que emocionan y divierten al lector y que le pueden llegar incluso
a despertar alguna huella o recuerdo semioculto de su propia memoria. Los
falsos Reyes Magos de Oriente (enero), la imagen de la primera mujer desnuda
(febrero), unos carnavales tardíos y poco convencionales (marzo), el rumbo
imprevisible de las fortunas (abril), el frustrado examen de química de un
lector de tebeos de superhéroes (mayo), una noche simbólica de San Juan
(junio), un crucero de complicaciones conyugales por el Báltico (julio), el
primer amor adolescente en los cines (agosto), una mili con un brigada
'cultureta' (septiembre), pesadillas y ambientes familiares (octubre), una
delirante función geriátrica del Tenorio (noviembre) y una inoportuna cena de
empresa (diciembre).
Son relatos cortos, pero redondos y
cargados de todo aquello que puede hacer maravillosa la vida, pero también
decepcionante, caprichosa y cómica. En palabras de Benítez Reyes, «la vida
resulta fascinante por la misma razón por la que resulta peligrosa: porque es
imprevisible. Nos esforzamos en crear un parámetro de comportamiento, una guía
para la estabilidad, una rutina armoniosa y, de repente, en cuestión de
segundos, todo puede desbaratarse, para bien o para mal. Somos en esencia
inestables».
En una primera apreciación y dada la
sensación de autenticidad de lo narrado, puede parecer que en los relatos se ha
servido de su propia biografía e incluso que puede haber algún ajuste de
cuentas con una parte de su pasado. Sin embargo, el escritor lo niega: «Hay
pocos elementos autobiográficos en lo que escribo. Puedo partir de alguna
experiencia o de alguna sensación propias, pero mi meta es la ficción, no el
testimonio personal. Busco la verosimilitud narrativa, no la veracidad
biográfica».
PARADOJAS
En algunos relatos se percibe de forma
muy viva el acelerado paso del tiempo y cómo va desgarrando nuestro propio entorno
y vivencias. El resultado puede llegar a ser una tremenda paradoja: «A veces
-considera Benítez Reyes- uno tiene la sensación, con respecto al tiempo, de
que todo transcurre vertiginosamente. Otras veces, en cambio, todo parece
inmovilizado por su propia inacción, como un mantra obsesivo, como una especie
de secuencia detenida. Es lo que alguien me dijo una vez: 'Con lo corta que es
la vida, hay días que parece que no van a acabarse nunca'».
En una conversación con Benítez Reyes no
puede faltar una reflexión sobre la actualidad y este tiempo de crisis y
transformaciones aceleradas: «Algo está cambiando, sin duda. Los síntomas no
son tranquilizadores, pero ya veremos. Lo preocupante es que se malbarate de un
plumazo un entramado cultural que ha llevado décadas poner en pie. Las
manifestaciones culturales son frágiles. Son esenciales para la configuración
de una sociedad, pero acaban siendo prescindibles cuando una sociedad empieza a
descomponerse».
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lunes, 24 de junio de 2013
UNA ENTREVISTA
FELIPE BENÍTEZ REYES | ESCRITOR
«El afán de originalidad vale lo que vale, que casi nunca es mucho»
LA VOZ DE CÁDIZ / LA
VOZ DIGITAL 24.06.13
ROCÍO VÁZQUEZ | CÁDIZ.
La crítica se
deshace en elogios con la última obra del autor gaditano, el libro de relatos Cada cual y lo extraño
EN ENERO UN NIÑO DE NUEVE AÑOS ESPERA LA VISITA FRAUDULENTA
DE LOS REYES MAGOS. EN MARZO, LOS CARNAVALES COMIENZAN CON RETRASO. ALREDEDOR
DE LAS HOGUERAS DE SAN JUAN GIRA LA HISTORIA DE JUNIO. EL BRIGADA ROSADO NO DEJA DE
HACERSE PREGUNTAS EN SEPTIEMBRE... EL ESCRITOR ROTEÑO FELIPE BENÍTEZ REYES HA
CONFECCIONADO UN LIBRO-ALMANAQUE. DOCE MESES, DOCE RELATOS QUE COMPONEN CADA CUAL Y LO EXTRAÑO (DESTINO), SU
ÚLTIMA OBRA QUE HACE UNOS DÍAS FUE PRESENTADA EN CÁDIZ.
-Dijo que lo próximo sería la novela que tenía pendiente ambientada en
Cádiz, y nos sorprende con un libro de relatos.
-Es que mis novelas van
muy lentas. Me queda mucha faena todavía. Voy por la página 130. Justo en la página
132 la acción se desplazará a Cádiz, que será el escenario hasta la página 250,
más o menos. Como ve, por falta de cálculo que no quede.
-Ha publicado dos obras en muy corto espacio de tiempo, ¿casualidad?
¿Podría decirse que se encuentra en un periodo muy fértil de creatividad?
-Es más bien el
resultado de una labor continuada. El libro de poemas me llevó siete años de
escritura. El de relatos, por el estilo. A veces, por programación editorial,
pueden coincidir dos libros y otras veces puedes pasarte varios años sin
publicar nada nuevo. Azares.
-¿Cómo definiría el sentido del humor de 'Cada cual y lo extraño'?
-El sentido del humor,
por sí solo, no me interesa como recurso literario. Es un medio, no una meta.
Suelo utilizarlo como un factor de equilibrio. Para poder decir incluso cosas
un tanto terribles sin que suenen a terribles y corran así el riesgo de caer en
el patetismo, por ejemplo.
-'Cada cual y lo extraño' lo forman doce relatos, uno por cada mes del
año. Esa estructura no debe ser casualidad.
-No, claro. Los libros
de relatos suelen ser misceláneos, tanto en planteamiento como en resolución.
Intenté buscar una estructura para el conjunto y se me ocurrió disponerlo como
un almanaque de historias.
-¿Cuánto hay en ellos de autobiográfico, al menos en parte?
-No suelo ser muy
autobiográfico. Parto a veces de experiencias propias para llegar a un punto
opuesto, a un territorio ajeno. En la escritura de ficciones lo que vale a fin
de cuentas es crear un espejismo de realidad, no una testificación sobre lo
real.
-El de enero es sobre la niñez, un tema que ya ha abordado en otras
ocasiones.
-La infancia es un
territorio muy espinoso, plagado de trampas emocionales, y aún no dispones de
unos parámetros de conciencia para interpretar no ya tu papel en el mundo, sino
ni siquiera tu papel ante tí mismo. Eso es lo que me fascina: ese estado de
perplejidad.
-También trata el tema de pareja, pero de parejas al borde de la
separación, ¿le aburre cantarle al amor sin complicaciones?
-Es que, en literatura,
los amores difíciles dan más juego que los amores felices, salvo que quieras
escribir una novela rosa, claro está.
-En otra entrevista dijo que, antes que repetir fórmulas estilísticas,
mejor callarse. ¿Cree que es quizá esa búsqueda de la originalidad el secreto
de que 'Cada cual y lo extraño' esté recibiendo tan buenas críticas?
-El afán de originalidad vale lo que
vale, que casi nunca es mucho. La originalidad tal vez no sea un propósito, sino una fatalidad. Lo idóneo sería ser siempre el mismo sin serlo
del todo. No ser estrictamente nuevo, aunque sí invariablemente diferente.
Tener un baúl lleno de máscaras que parecen idénticas pero que no lo son.
-¿Busca la excelencia o lo deja para otros?
-Esa búsqueda me temo
que es irrenunciable. El escritor no puede permitirse el ser modesto ante sí
mismo, aunque luego salga lo que salga.
domingo, 16 de junio de 2013
EL SUELDO HUMILLANTE
Donde se divaga más que se razona sobre las melancolías derivadas de un salario sin
sorpresas sobrevenidas
Si eres político y careces de
sobresueldo, resulta que sólo tienes un sueldo, que da para lo que da, de
manera que, a pesar de tener un sueldo, por reconfortante que resulte en
nuestros días el disfrute de tal exotismo, acabas sintiéndote un desdichado y
aspiras legítimamente a reparar esa desdicha con la aspiración tangencial a la
consecución de un sobresueldo, ya que la idea de tener que vivir con un simple
sueldo promueve no sólo la melancolía espiritual, que eso al fin y al cabo es
lo de menos en estos casos, sino también la material, que es la modalidad de
melancolía que está relacionada directamente con el concepto de sueldo. No nos
engañemos: el político que disfruta de un sueldo no disfruta en realidad de nada,
pues un sueldo a secas es cosa propia de votantes, aunque impropia de votados,
en tanto que el sobresueldo viene a ser algo así como el manto de armiño que se
le pone al sueldo, y ahí ya la cosa cambia.
A
nuestros políticos, tan ajenos por naturaleza a los hechizos pasionales que
provoca el dinero, los hemos humillado al ponerles un sueldo, a pesar de que el
importe de sus sueldos respectivos lo ponderen ellos mismos, que son a fin de
cuentas quienes pueden saber mejor que nadie cuánto necesitan para ir tirando.
Pero les hemos humillado sin necesidad, ya digo: a un político, a un ser elegido
para llevar a cabo la tarea impagable de construir el paraíso en la Tierra, a un ente filantrópico
que ha asumido el sacrificio personal en aras del bien colectivo, resulta que
le decimos que se conforme con un sueldo, un sueldo apenas alegrado por unas
dietas y complementos de esencia más o menos esotérica y por unas prerrogativas
que pueden incluir en el mejor de los casos el disfrute de un coche oficial de
color invariablemente negro y de un Ipad del color que le toque. ¿A qué tanta
pobretería? Les hemos negado, en fin, la estimulación laboral
Una de las
grandes máximas morales de nuestra historia democrática se la debemos al actual
alcalde de Barcelona -cuyo sueldo, con ser de risa, es superior al del
presidente del Gobierno, que es ya de puro chiste-, que vino a decir, desde esa
montaña envuelta en nubes bíblicas desde la que suelen hablar los profetas
sociológicos, que los políticos deben tener sueldos fulgurantes para evitar así
tentaciones tenebrosas. A pesar de su ligero optimismo ante el tope de la
codicia, no le faltaba razón, ya que a los políticos les suele ocurrir lo
contrario que a los santos, que tanta firmeza demuestran ante la tentación, así
les venga dicha tentación por emperre directo del Maligno, infinitamente más
poderoso y persuasor que un contratista de obras.
La presidenta del parlamento
catalán, por su parte, llegó a hacerse en público una pregunta desgarradora: “Si
algún día los diputados llegamos a cobrar menos de 3.000, ¿adónde iremos a
parar?” Eso mismo me pregunto yo.
martes, 11 de junio de 2013
CERILLAS HÚMEDAS
El diminutivo, si no es en el fondo un aumentativo camuflado, resulta cursi.
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Leyenda urbana: las advertencias del monarca a su yerno.
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La controversia disfruta de un prestigio tal vez no lo suficientemente controvertido.
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Leyenda urbana: las advertencias del monarca a su yerno.
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La controversia disfruta de un prestigio tal vez no lo suficientemente controvertido.
lunes, 10 de junio de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
(Me pidieron esto, por vía urgente, del periódico)
EL GALÁN
IMPERECEDERO
En Bilbao, hace
un par de años, en ese festival de la risa literaria que monta allí, con toda
la seriedad del mundo, el escritor Juan Bas, apareció Tom Sharpe en silla de
ruedas, sonrosado y sonriente, con su aspecto de anciano juguetón que acaba de
resolver un asesinato difícil en una finca campestre o de haberle pedido
matrimonio a una jovencita que le ha dado largas, aunque la vida sigue, pues
siempre habrá puros y whisky para celebrar algo, así sea el hecho de no tener
que tomarse la molestia de celebrar nada.
Nos fuimos todos los participantes a comer cosas ligeramente imposibles
al restaurante del Guggenheim, donde lo raro es que no te ponga de postre un
cuadro al óleo.
Sharpe se sentó al lado de otro humorista, aunque de talante más sombrío:
Martin Amis. Una de las organizadoras del festival, una chica muy guapa y muy
elegante, se acercó a Sharpe para preguntarle si necesitaba algo. Sharpe le
besó la mano y se la retuvo, mirándola a los ojos, desde su silla metálica,
como diciéndole: “Fúgate conmigo”. Los testigos mantuvimos la respiración
durante unos segundos, pendientes del resultado del galanteo.
Fue, en fin, el gesto más enternecedoramente humorístico de aquel
festival de los buenos humores: el galán imperecedero, convertido –con todo el
derecho del mundo- en uno de sus propios personajes. Sharpe convertido en una
creación de Sharpe, al límite de la vida, que se le ha ido en un pueblo de
Gerona sin haberse planteado escribir –al menos que yo sepa- la gran novela
sharpeana que sin duda tiene Cataluña.
FELIPE BENÍTEZ
REYES
sábado, 1 de junio de 2013
CUBATEO INSTITUCIONAL
Dependerá por supuesto del
aguante de cada cual, pero calcula uno que, al precio que están las bebidas
alcohólicas en el Congreso, un diputado de nuestra España biodiversa puede
coger un pelotazo casi psicodélico por poco más de 10 euros, cantidad por la
que un ciudadano de a pie apenas logra humedecerse un poco el hígado en el bar
de la esquina. A mí me parece bien: montar un parlamento sin bar es algo tan
triste como montar un bar en el que se prohibiera parlamentar a los clientes.
El alcohol, además, propicia no sé si la elocuencia, pero sí desde luego la
facundia, cosa que nunca viene mal a quienes tienen encomendada la tarea de
interpretar de viva voz -y a veces a voz en grito- la realidad común. Si en el
Congreso sólo sirvieran infusiones, correríamos el riesgo no sólo de que
nuestros representantes electos se nos quedasen callados y taciturnos, sino
también de que se convirtieran en luteranos o incluso en amishs, extremo que
más vale ni siquiera imaginar.
El
hecho de que el alcohol sea más barato en el Congreso que en la calle tiene su
explicación, aunque se trate de una explicación difícil: convertirlo en una
tentación del tipo de las que padeció san Antonio Abad, aquel eremita que se
vio obligado a enfrentarse a una caterva de demonios malintencionados. Se
trata, en fin, de una prueba ascética: si un diputado consigue vencer la
tentación de tomarse un cubata por poco más de 3 euros, significa que está
capacitado de sobra para luchar contra los demonios del aumento del déficit,
del paro e incluso de las corrupciones internas de su partido. Si cae en la
tentación, tampoco pasa gran cosa: afrontará con más alegría las adversidades,
por esa facultad mágica que tiene el alcohol de escorar el ánimo al lado
opuesto al de la pena, ya sea personal o colectiva. Yo iría más lejos: en el Congreso
debería abrirse un coffee-shop a la manera holandesa, para que sus señorías
pudieran complementar el cubata con un porro, lo que daría a los plenos un
ambiente más relajado y ocurrente, en el que las lanzas se tornasen en risas
flojas, un poco a lo flower-power.
Todo
tiene, no obstante, su peligro: vistos los precios del bar del Congreso, no sería
extraño que la gente acabara convocando para los fines de semana un asalto a la
sede de la soberanía popular, aunque no por motivos políticos, sino para montar
allí una botellona. Otro peligro sería que los diputados, tras un día de abuso
de cubatas baratos, decidieran promulgar una ley seca, pues sólo los abstemios
ignoran las decisiones tan drásticas con respecto al alcohol que somos capaces
de tomar en periodo de resaca.
A
mí, ya digo, me parece bien que se subvencionen los cubatas que consumen
nuestros congresistas. Muy mal corazón habría que tener para cobrárselos a precio
de whiskería. Porque a ver quién es capaz de afrontar lo que tenemos encima sin
pegarse un lingotazo. Pero que conviden.
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martes, 28 de mayo de 2013
lunes, 27 de mayo de 2013
FRASES SUELTAS
La frase más repetida en la Audiencia Nacional: "Un, dos, tres, responda otra vez".
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LA INJUSTICIA POÉTICA: que cueste el mismo esfuerzo escribir una obra maestra que una tontería.
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La palabra “ultratumba” parece tener el eco incorporado en cada una de sus sílabas.
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LA INJUSTICIA POÉTICA: que cueste el mismo esfuerzo escribir una obra maestra que una tontería.
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La palabra “ultratumba” parece tener el eco incorporado en cada una de sus sílabas.
viernes, 24 de mayo de 2013
UNA ENTREVISTA / 12 PREGUNTAS
BENÍTEZ REYES CONVIERTE SU NUEVO LIBRO DE RELATOS EN UN ALMANAQUE VITALAgencia EFE
Alfredo Valenzuela
Sevilla, 20 may (EFE).- El escritor gaditano Felipe Benítez Reyes ha construido su último libro de relatos, "Cada cual y lo extraño", como una especie de "almanaque vital" enlazando doce relatos, uno por cada mes del año, como si se trataran de argumentos que no pudieran haber sucedido en otro periodo de tiempo.
Benítez Reyes (Rota, Cádiz, 1960), además de ser dueño de una importante obra poética, es uno de esos narradores que no parecen dispuestos a renunciar a divertirse mientras escriben, para lo cual emplean su ingenio en juegos que no se limitan a las palabras sino que implican también a los argumentos y a los personajes.
Llevado por ese espíritu literario y también por su sentido del humor, el escritor ha aceptado hacer esta entrevista de doce preguntas, también una por cada mes del año y cada una de las cuales está relacionada con el argumento del relato de su libro correspondiente a ese mes concreto, con lo que sus respuestas vienen a ser la última vuelta de tuerca a cada uno de los cuentos de su libro.
1--¿Los Reyes Magos evidencian que las mentiras hacen la vida más grata?
Las noches de Reyes de la infancia vienen a ser un cuento de terror. Eres un niño que se asusta hasta de su sombra y tus padres, que deberían protegerte de los fenómenos paranormales, te anuncian que tres ancianos inmortales y ubicuos van a entrar en tu casa en plena madrugada.
2--¿Las segundas rebajas son una oportunidad?
Para las cosas de la vida, casi todo se obtiene en las segundas rebajas.
3--¿Un carnaval en marzo es una mascarada?
Más bien un anacronismo. Aunque, como están las cosas, las mascaradas duran ya todo el año. Casi nada es lo que parece.
4--¿Abril es tan cruel como lo pintan?
Su fama de cruel, aparte de por culpa de Eliot, le viene, creo, de su indefinición. Lo mismo diluvia que te asas. Es un mes muy adolescente.
5--¿De qué se arrepiente de no haber aprendido, además de química?
El latín. Me gustaría leer en latín. Es una lengua muerta que jamás se muere del todo. Algo así como el Terminator de las lenguas.
6--¿Es mejor que el día sea más largo que la noche?
Depende. Si eres por ejemplo pintor del natural, sí. Si eres vampiro, no.
7--¿Diga algo supuestamente divertido que nunca volverá a hacer?
Tener veinte años.
8--¿Qué puede hacerse en agosto en un pueblo de costa, como el suyo?
Muchas cosas, casi todas inútiles. Entre las principales, esperar con ansiedad que llegue septiembre.
9--¿Un militar que hace sonetos es un hombre del Renacimiento?
Depende de cómo sean los sonetos y depende de cómo ande el Renacimiento en ese instante.
10--¿Pueden heredarse las pesadillas?
No creo, pero la posibilidad de heredarlas resulta aterradora. Siempre será mejor heredar acciones que alucinaciones.
11--¿El Tenorio es cosa de viejos?
Tal vez sea el sueño imposible de todos los ancianos. La nostalgia tardía de una vida de disipación más o menos luciferina, incluso saltándose el requisito de la redención final.
12--¿Que está más cerca del caos, una reunión de comunidad o una cena de empresa?
Ninguna de las dos cosas está mal. Las reuniones de comunidad casi siempre tienen un trasfondo guerracivilista. Las reuniones de empresa casi siempre tienen algo de cónclave de trileros.
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