miércoles, 28 de septiembre de 2011

EL LETRERO DEL DOCTOR DE PEPPO


En Lucera, un pueblo italiano -bonito, descacharrado y triste- de la región de Apulia, de pronto, al lado de la pulcra plaza del Duomo, este reclamo inquietante, porque calcula uno que el doctor De Peppo curará ya pocas cosas, aunque ahí sigue el cartel de su negocio, oxidado y artesanal, con la misma tenacidad que las ruinas clásicas, rotulado por alguien con poco pulso quirúrgico, desde luego.

8 comentarios:

José Luis Martínez Clares dijo...

Me trae a la mente imágenes dantescas de quirófanos sucios y usos quirúrjicos equivocados. Saludos

Miguel Cobo dijo...

Si el bisturí está igual, tenemos el tétanos asegurado. Ahora bien, tratándose de Lucera (qué topónimo tan bucólico) las cosas pueden ser bien diferentes.

Un abrazo y gracias por tan originales regalos.

Juanjo dijo...

Yo por si acaso espero no ponerme enfermo alli
Un abrazo

Ferrán Blasco dijo...

Hola Felipe,
A mi me gusta el cartel, tiene el sabor de un tiempo hecho a mano, en Barcelona hay comercios que han conservado en su fachada elementos de este tipo y le dan mucho sabor, eso sí, normalmetne restaurados.
La foto es tuya?
Saludos

FBR dijo...

Gracias por los comentarios.
A mí también me gusta mucho el cartel, claro. Por eso lo he colgado aquí.
La fotografía la hizo Francesco Ardolino con su flamante ¿iphone?... o similar.

Javiero dijo...

Bonita foto de sabor añejo.

Jesus Esnaola dijo...

Es un cartel muy evocador, sí, trae a la cabeza imágenes poderosas. Recuerdo en Malta, creo que era en la misma La Valetta, en que había una casa con el símbolo de un hacha esculpido en la piedra: señalaba el lugar donde vivía el verdugo.

Saludos

Microalgo dijo...

En Cádiz quitaron un azulejo añejísimo, en una cafetería de la Plaza de San Francisco. Desde entonces, a modo de individual protesta, nunca he vuelto a sentarme allá a tomar algo.