lunes, 2 de mayo de 2016

(OTRA RESEÑA...)

Lo siento, pero ahora toca ponerme cargante con esto....
Una reseña en Culturamas
 
http://www.culturamas.es/blog/2016/05/01/felipe-benitez-reyes-retorna-a-la-novela-con-el-azar-y-viceversa/

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domingo, 1 de mayo de 2016

EL APLAUSO MISTERIOSO

(Publicado ayer en prensa.)



Como broche de esta legislatura exprés, nuestros diputados, una vez disuelta las Cortes, se han dedicado a sí mismos, puestos en pie, como en las plazas de toros tras una gran faena, una cerrada ovación. ¿Qué aplaudían exactamente? Resulta difícil adivinarlo, en parte porque me temo que ni ellos mismos sabrían precisar el motivo de su impulso entusiasta, más propio de unos autómatas sin sentido de la oportunidad que de unas personas a las que se les presupone esa cosa tan abstracta y de aplicación tan versátil que conocemos como “sentido de Estado”, que es una especie de séptimo sentido que lo mismo sirve para un roto legislativo que para un descosido constitucional, cuando no para justificar los sinsentidos más desconcertantes. 

¿Aplaudían tal vez su incapacidad para mantener un diálogo razonable y efectivo? ¿Aplaudían quizá lo bien que se lo han pasado manteniendo reuniones que de antemano sabían estériles, con la mentalidad despreocupada de unos timadores disfrazados de prohombres? ¿Celebraban su habilidad como tahúres políticos que predican su desvelo por la consecución del bien común, así las circunstancias impongan que acaben actuando en contra del bien común? ¿Aplaudían acaso, con alivio, su liberación del mandato plural que les hicieron las urnas? 

Si se tiene en cuenta que lo coherente y lo decente hubiese sido que salieran del Congreso con el rabo entre las piernas, abochornados ante todo el país por su fracaso estrepitoso a la hora de gestionar razonablemente la voluntad del pueblo al que representan, es posible que la razón profunda de ese aplauso quede como uno de los grandes misterios de la historia de nuestra democracia, y no estaría mal que Iker Jiménez convocase a unos expertos en ocultismo para intentar desentrañar las claves de ese comportamiento lunático. 

Sea como sea, no me cabe duda de que las generaciones futuras de politólogos analizarán a conciencia ese aplaudo ostentoso, estentóreo y extemporáneo, y tal vez lleguen a la conclusión de que fue consecuencia no sólo de la alegría natural y telúrica que caracteriza a nuestro país en los momentos difíciles, sino también una muestra palmaria de que la alta política española tiende a regirse por el patrón de la juerga y la flamenquería, con el remate ineludible de unas buenas palmas por bulerías o por tangos, así sea en el entierro de la legislatura más absurda, más decepcionante y más inútilmente costosa de nuestra historia reciente.

Lo de aplaudir es como lo de comer cacahuetes: una vez que empiezas, no sabes parar. De modo que no me extrañaría que, tras las elecciones, cuando vuelva a constituirse el Congreso, sus señorías inicien la legislatura con un emocionado aplauso de bienvenida al día de la marmota, porque si los resultados son –como se prevé- similares, más les vale aplaudir que llorar.

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sábado, 30 de abril de 2016

OTRA ENTREVISTA

(Lo siento, pero ahora toca esto...)
Entrevista -con reseña- que me hace Juan Bonilla en la revista Mercurio: http://revistamercurio.es/ediciones/2016/mercurio-181/felipe-benitez-reyes-la-construccion-una-conciencia/


martes, 26 de abril de 2016

VALORACIÓN TURÍSTICA


Anoche soñé que estaba en Pekín.

Salí de cenar y busqué un taxi para volver al hotel.

Alguien me informó de que en Pekín habían prohibido los taxis y el transporte público se limitaba a los autobuses: "Y a partir de las 12 de la noche sólo funcionan el 119 y el 120".

Aquello me tranquilizó, hasta que caí en la cuenta de que no sabía el nombre del hotel en que me hospedaba, ni tampoco si el 119 y el 120 pasaban por mi hotel desconocido.

De modo que no pienso volver nunca más en sueños a Pekín.
 
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sábado, 23 de abril de 2016

En la carretera Sanlúcar-Chipiona está representada toda la diversidad paradójica del universo, incluidos el yin y el yang: la Venta Gordillo y la Venta el Menuíto.


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lunes, 18 de abril de 2016

UNA ANÉCDOTA MALÉVOLA

Hace unos días, compartí mesa con varios escritores y un par de políticos de alta jerarquía, porque de todo se hace en la vida.

La cosa giraba en torno a la presentación de un libro sobre Cervantes.

Se habló de muchos asuntos, claro está, pero uno de los comensales, político ya emérito pero muy célebre -hasta su reciente retirada- por su pretendida lengua de serpiente y su pretendido ingenio vitriólico, aunque para mi gusto con más mimbres de macarrilla de barra de bar tardío que otra cosa, decidió que quien más sabía de Cervantes en toda la mesa era él, al igual que muchísimos años atrás, en su papel de presentador de las "Obras completas" de Antonio Machado, editadas por Oreste Macrí, decidió que sabía más de Machado que Oreste Macri -y quién sabe si más de Machado que el propio Machado-. Por aquel entonces estaba en la cresta de la popularidad por su cargo de vicepresidente del gobierno de la nación, y se comprende que el cargo le hacía levantar el vuelo en cualquier materia no sólo política, sino también intelectual, que es el campo en el que se tiene
-al parecer- por mandarín. 

Pues bien, este hombre de sonrisilla de hiena se pasó media comida hablando de los "torreznos y quebrantos" que comía el hidalgo fantasioso. Alguien, con poca contundencia, imagino que para no entrar en un intenso debate filológico y culinario, intentó sacarlo del despiste y susurró: "Duelos y quebrantos", pero el otro siguió a lo suyo, más entorreznado que quebrantado, pues se le percibe el ego inquebrantable.

¿Y por qué les cuento esto? Bueno, pues por el gusto que da contar tonterías. Y para que conste donde tenga que constar, sea en lo que afecta a los duelos o en lo que atañe a los quebrantos, que mezclados deben de saber bien, pero que por separado se sobrellevan un poco peor.

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EN TABLAS



(Publicado el sábado en prensa)


En referencia a la expansión del comunismo en el mundo y al papel asumido por EEUU como freno de esa expansión, Kissinger arriesgó una pregunta más propia de un chistoso que de un secretario de Estado: “¿Acaso no tenemos derecho a salvar a un pueblo de sí mismo?”. Un talante similar estamos observando en nuestro país a lo largo de estos meses, pues no hay político que no procure salvar a los españoles de lo que los españoles decidieron votar en contra de lo que los políticos quisieran que hubiesen votado.

            Durante esta fase de desconcierto, las grandes formaciones políticas han jugado en un tablero de ajedrez convertido en un laberinto, conscientes tal vez, desde el primer instante, de que la partida acabaría en tablas. Cada cual ha jugado, eso sí, con su estrategia peculiar. El PP optó desde el principio por una especie de despego budista, enrocado en su argumento de ser el ganador relativo de unas elecciones que había perdido en términos absolutos. El PSOE, ante el peor resultado electoral de su historia reciente, optó en cambio por convertirse en caballo ganador, aunque con las cuatro patas quebradas, a merced del remolque dócil de Ciudadanos y del impulso arisco y reticente de Podemos, que al final se ha revelado como un empujón hacia el abismo. Se han manejado, además, conceptos audaces; entre ellos, el de “coalición de progreso”, como si el de “progreso” fuese un concepto etéreo y armonizador que estuviera no sólo al margen de los intereses partidistas, sino incluso por encima de las ambiciones de sus dirigentes. Como si las siglas, en fin, fuesen meras siglas, cuando la realidad nos enseña que las siglas son muchísimo más que las siglas en sí, hasta el punto paradójico de que ha resultado más viable un pacto inoperante entre PSOE y Ciudadanos que el pregonado pacto redentor entre formaciones de izquierda, conforme a su tradición desconcertante de neutralización recíproca.

            Salvo algún número de prestidigitación de última hora, iremos a nuevas elecciones, lo que viene a ser lo mismo que decir que iremos al mismo sitio en que nos encontramos, a no ser que alguien crea que de aquí a junio los votantes sufrirán una alteración psicológica que los convierta a seres ideológicamente distintos a los que fueron a votar en el pasado diciembre, lo cual sería tal vez más preocupante –por lo que implicaría de frivolidad y de volubilidad- que una intención de voto  idéntica. 

            Los políticos electos alardean de ser los representantes del pueblo, su voz en el Olimpo legislativo. Sí, pero depende. Eso forma parte del discurso bonito y heroico. La realidad es que acaban siendo representantes de sí mismos, en régimen de libertad vigilada por los intereses de un aparato partidista que lo mismo sirve para representar al pueblo que para representar una farsa. Y en esas estamos.

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viernes, 15 de abril de 2016

ANTICIPO DE LA NOVELA

(Ustedes sabrán -por favor- disculparme, pero ahora toca ponerme cargante con esto.)

(El libro no llegará a librerías hasta el próximo 28 de abril)

jueves, 14 de abril de 2016

Anna Soldevila, mi editora en Destino, me manda esta foto del primer ejemplar de prueba, recién salido de imprenta.
(A librerías llegará el próximo jueves 28 de abril.)




jueves, 7 de abril de 2016

   Mañana VIERNES 8, en MÁLAGA, en los actos de LA NOCHE DE LOS LIBROS, Pablo Carbonell y yo -dos señores barbicanos- mantendremos una conversación sobre... lo que vaya terciándose. (En el Auditorio la Térmica. A las 8 de la tarde.)

   La programación completa puede consultarse en               http://www.latermicamalaga.com/malaga451/

martes, 5 de abril de 2016

QUIJOTISMO



Resulta curioso que algunas personas se adjudiquen la condición de “quijotesca”, por considerarla una virtud del carácter y una garantía de idealismo. Ante esa adjudicación desconcertante, caben dos hipótesis: que esas personas quijotescas no han leído el Quijote o bien que se trata de unos locos orgullosamente locos, porque no otra cosa es en esencia el personaje cervantino: un majadero vanaglorioso y malhumorado que no sólo ve gigantes en los molinos de la Mancha, sino que se ve a sí mismo como un caballero andante obligado a echarse a los caminos mágicos de la realidad para deshacer entuertos y liberar a las doncellas cautivas e incluso a los maleantes cautivos, que en eso no hacía distingos su brazo justiciero.

            Cervantes quiso escribir una novela cómica en la que se ridiculizaran los ideales rancios y las fantasías desmesuradas que pusieron en circulación las novelas de caballerías. El paso del tiempo, no obstante -y gracias en buena medida a las lecturas que del Quijote hicieron los enaltecidos románticos-, la ha convertido en una novela de heroísmos cabales y de melancolías intensas, quitándole al loco su locura para transformarlo en un paladín de las causas nobles y en poco menos que en un revolucionario social, lo que como transformación no es desde luego poca cosa. Cervantes trató con crueldad a su personaje porque lo consideraba un simple muñeco, un antihéroe tarumba que encarnaba un pensamiento trasnochado y prodigioso, pues sólo entre prodigios se movía su imaginación febril y desatada, lo que no ha sido óbice para que hoy simbolice lo opuesto.

            “Soy un quijote”, le oímos a este o al de más allá, y se queda uno como en trance de levitación y de asombro, en el caso de que no tenga uno la tentación de salir corriendo, no sea que ese quijote espontáneo, al verse contrariado por quién sabe qué, le incruste a uno el lanzón en la cabeza, como el originario intentó hacer con el sufrido Sancho Panza, con quien nadie se identifica y a quien suele recurrirse como ejemplo insultante cuando nos referimos a una persona zafia y soez, a pesar de la prudencia que aquel rústico demostró cuando le cayó en suerte el gobierno de la ínsula Barataria.

            Visto lo visto, está bien que en España tengamos como personaje emblemático a un loco de atar, porque nos pega, aunque no tanto por su locura como por su tendencia natural a la indignación marrullera y disfrazada de heroísmo, al golpe de pecho y a la fanfarronería, a la cólera exhibicionista y a la falta de humor en beneficio de la seriedad del burro, incluido el de Sancho. Está bien, ya digo, que ese loco sea el prototipo nacional, sacado de una ficción cómica que el tiempo ha convertido en un libro triste, en la historia desoladora de un majareta que un día se echó a los caminos para arreglar el mundo, como hacemos todos en la barra de los bares.

.(Publicado en prensa)

sábado, 2 de abril de 2016

ANTICIPO DE "EL AZAR Y VICEVERSA"

En este enlace se pueden leer las primeras páginas de la novela.
(Llegará a librerías el 28 de abril.)

http://static0.planetadelibros.com/libros_contenido_extra/33/32181_El_azar_y_viceversa.pdf