jueves, 18 de diciembre de 2014

LA BROMA



         Somos tan optimistas, disfrutamos de una naturaleza tan alegre y desahogada, que seguimos manteniendo esa broma colectiva según la cual los políticos están ahí para resolvernos problemas, para ordenarnos la realidad y para convertirnos a todos, sin exclusión, en ciudadanos prósperos, iguales, fraternos y libres. Desinteresadamente. La broma dura ya mucho (más o menos, desde la Revolución Francesa), pero se ve que se trata de una broma afortunada, de un chiste imperecedero que, por muchas veces que nos lo cuenten, sigue arrancándonos una carcajada incontenible.


            Se trata, en realidad, de un divertimento recíproco: ellos se ríen de nosotros a través de sus discursos y de sus promesas electorales y nosotros nos divertimos un poco yendo a votar para ponerlos en el brete de tener que cumplir lo que ellos saben mejor que nadie que no pueden cumplir, aunque lo que de verdad nos divierte es que metan de vez en cuando a uno de ellos en la cárcel, cosa que suele ocurrir con la frecuencia de los milagros o de los eclipses lunares, porque las cárceles están pensadas para otro tipo de gente y tampoco se trata de convertir un presidio en un parlamento autonómico, con sus reclusas señorías trabajando a destajo por el bien común, así sea desde su desventurada circunstancia personal, por mucho que el político de raza lleve la filantropía en la sangre y no pueda purificarse de esa intoxicación congénita ni siquiera cuando se ve entre rejas. De ahí la crueldad que supone el que se impida concurrir a las elecciones a los políticos imputados en asuntos más o menos escalofriantes, con lo conmovedora que resultaría una candidatura que pareciese un martirologio, pues como mártir vocacional puede considerarse a todo aquel hijo de vecino que se levanta un día y se dice: “A partir de ahora, mi misión en la vida consistirá en engrandecer mi país, así sea desde un puesto de vicedelegado”.


            El principal problema que existe entre ellos y nosotros es que no solemos encontrar un punto de intersección que merezca ese nombre. Un vínculo de realidad. Porque el caso es que parecemos extraterrestres mutuos: ellos enrocados en su discurso metapolítico, mareando leyes y números, asistiendo a reuniones y comisiones en que se debate el debate del debate del debate, y nosotros cruzando los dedos para que no nos suban el precio de la luz ni el IVA de las patatas, y así, ya digo, no hay manera, sobre todo si tenemos en cuenta la distancia metafísica que existe entre alguien que tiene que gobernar un país y alguien que va al supermercado con la ilusión de pillar una oferta de 2 x 1 en el champú.


            Sabemos por experiencia que la broma es resistente y que no hay motivo alguno para alarmarse. Haremos lo posible por seguir manteniéndola, oh camaradas políticos. 

               Pero tampoco os paséis.


(Publicado el sábado pasado en prensa.)


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jueves, 11 de diciembre de 2014

DOS SUELTOS

Me piden desde un periódico mi opinión sobre el hecho de que desde hace 25 años ningún español -excluido el ciudadano híbrido Vargas Llosa- recibe el premio Nobel. Mi respuesta:
"También llevamos 40 años sin que ninguna española consiga el título de Miss Universo y no creo que haya motivos suficientes para que el premio Nobel haya que tomárselo más en serio que ese concurso de belleza".


Harold Bloom, con su tono irrenunciable de santón que se ha creído que de verdad es un santón: "No creo que haya nada radicalmente nuevo en la literatura actual".
De lo que se deducen al menos dos cosas: que ha leído toda la literatura actual -de todas las lenguas y países- y, sobre todo, que da por hecho que puede existir algo "radicalmente nuevo", lo que a estas alturas resulta bastante improbable -y bastante innecesario también- no ya en el arte literario, sino incluso en el mecanismo de las ollas exprés o en la elaboración de ensaladas.
A veces, las visiones universalistas sólo sirven, en fin, para camuflar al pueblerino infatuado.

martes, 9 de diciembre de 2014

El pequeño Nicolás amenaza con sacar a la luz vídeos eróticos protagonizados por "personalidades".

Al final, detrás de esto va a estar incluso Walt Disney.

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jueves, 4 de diciembre de 2014

La novela como una barraca de feria (con su mujer barbuda, con su fakir meditabundo, con su híbrido de serpiente y doncella, con sus gemelos unidos por el cráneo). Y con un título que podría ser invariable para todas: Pasen y vean.

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lunes, 1 de diciembre de 2014

LO FUTURO



(Publicado el sábado en la prensa)


A las campañas electorales les pasa lo mismo que a las campañas navideñas: que sabemos cuándo acaban, pero no exactamente cuándo empiezan. Hay quienes suponen que un político está en precampaña desde el día siguiente al de su toma de posesión, y buena parte de razón llevan en eso, aunque no toda: cualquier político electo sabe que dispone de unos tres años y medio para fastidiar a los votantes y de aproximadamente un semestre para prometerles el paraíso en la tierra. Entre generales, autonómicas y municipales, nos pasamos la vida en una venta de motos, como quien dice. En el tiempo feliz de las ocurrencias en torno al porvenir.

            Los programas electorales vienen a ser los cuentos de hadas de los regímenes democráticos: algo que todos sabemos que es mentira y fantasía, pero que nos gusta que nos cuenten. Detrás de los redactores de un programa político hay siempre un equipo de fabuladores que  saben transformar al candidato X en el príncipe de la armadura plateada que asesinará al dragón que tiene cautiva a la princesa pálida de la economía, que saben presentar a la alcaldable Z como la maga de la varita mágica que convertirá en un cofre repleto de monedas de chocolate la deuda municipal heredada del anterior equipo de gobierno, cuya gestión funesta propició la llegada de la era de las tinieblas, en la que todo fue miseria y desolación, bosques neblinosos con fieras administrativas que devoraban a los inocentes, y tristeza, mucha tristeza colectiva: el mismísimo país de Mordor. 

            Creo, no sé, que las campañas electorales podrían durar como mucho un día, tiempo suficiente para que los candidatos nos expusieran el relato de ciencia-ficción que cada partido haya considerado más convincente para trasladar a los votantes a unas regiones imaginarias que suelen estar situadas entre la Arcadia y Shangri-La. Los catorce días restantes deberían dedicarse a la exposición de sus planes por parte de los poderes económicos, lo que tendría la virtud de contrarrestar el efecto de esas fábulas risueñas con unos desasosegantes relatos de terror. La realidad resulta menos apacible que los sueños quiméricos, pero es la realidad, a la que la propia realidad se encarga de devolvernos en cuanto perdemos un poco el rumbo.

            Vivimos, en fin, en un régimen de ficciones mutuas: los políticos nos pregonan un futuro que se parece mucho a un lugar que está fuera del tiempo y nosotros, a pesar de los escarmientos padecidos, nos resignamos a dar por hecho que los políticos tienen nuestro futuro en sus manos, unas manos inmaculadas con respecto a ese futuro ilusorio, aunque por lo general manchadas de pasado. 

            Los discursos políticos acaban girando sobre sí mismos, lo que viene a ser como decir que giran sobre la nada. Quizá porque la política ha perdido eso, lo básico: el punto de intersección con la realidad común. Y todo suena irremediablemente a cuento. Chino.

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sábado, 29 de noviembre de 2014

SUELTOS

Si en uno de los principales periódicos de tu país lees el siguiente titular:"RAJOY OFRECE MEDIDAS CONTRA LA CORRUPCIÓN ANTIGUAS CON RETOQUES", no te queda más remedio que sospechar que allí la sintaxis depende de un robot.


 El libro de Mariló Montero se titula El corazón de las mujeres no tiene reglas, en el que supongo que demostrará científicamente que no existe la menstruación coronaria.


Rafael Spottorno gastó 223.000 euros con su tarjeta black de Bankia, pero ya se ha acogido al código exculpatorio por interposición: "Atacarme a mí es una forma de atacar a la Corona", de igual modo que investigar a Pujol es, según el propio Pujol, una forma de atacar a Cataluña y que airear los viajes galantes de Monago es, según declaró hace unos días el propio presidente, una forma de atacar a Extremadura, porque se ve que aquí no podemos vivir sin atacar a gran escala.


En atención a las encuestas, es muy probable que la hermandad sevillana de Jesús del Gran Poder cambie este año de nombre: Jesús del Gran Podemos.

lunes, 24 de noviembre de 2014

ESPAÑA, SU MOMENTO HISTÓRICO

Los viajes de Monago, los viajes secretos de sus señorías, los delirios floridos del pequeño Nicolás, los sueños bolivarianos de la derecha catalana, la muerte de la duquesa, el encarcelamiento de la cupletista, los curas orgiásticos de la archidiócesis de Granada, la beca de Errejón ascendida a asunto de Estado, el libro de Mariló Montero y la pena inconsolable del DJ Paquirrín.

sábado, 22 de noviembre de 2014

OTROS SUELTOS

EL PERIODISMO MODERNO. Isabel Pantoja lleva día y medio en la cárcel, lo que no es impedimento para que a la puerta de la prisión siga habiendo decenas de periodistas... ¿Por si se fuga?

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El ministro Montoro dice que no hay que "dramatizar" la corrupción. Vale. Comoquiera que Aristóteles aconsejaba no mezclar los géneros, lo mejor sería llevar el asunto de la corrupción a un territorio puramente cómico.
Ahí va mi aportación desinteresada: "Ministro, ¡bufón!".


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El pequeño Nicolás es el nini con más porvenir de su generación: ha empezado por inventarse un pasado en vez de por imaginarse un futuro.


SUELTOS

Hurgando y hurgando, todo se urdangarinda.


Da la impresión de que a Esperanza Aguirre se le despertó la vocacion política mientras veía Mary Poppins.


EL LADO BUENO: ¿Y el disco tan bonito que va a salir de esa experiencia?
(¿Jailhouse Copla?)


Ay, esa Sevilla necrófila, necrosada y santificadora.

lunes, 17 de noviembre de 2014

LA ORGÍA



Es posible que la corrupción esté sobrevalorada, ya que los defectos más extendidos entre nuestros políticos suelen otros: la irresponsabilidad, la ineptitud, la impostura y –por qué no decirlo- la idiotez. Cada uno de esos defectos, por sí solo, propicia la corrupción, pero la mezcla de todos o de algunos de ellos deriva, casi por inercia, en corrupción inevitable, ya que se trata de una coctelería más explosiva que la de las botellas molotov. A pesar de que tendamos a atribuir al político corrupto una inteligencia diabólica -aunque al fin y al cabo inteligencia-, lo frecuente es que el corrupto no pase de ser un pobre diablo. Un pobre diablo que se ve obligado a disfrazarse de servidor público para servirse a sí mismo, ya que no sirve para otra cosa. 

            Los políticos se han acogido a ese dogma según el cual deben estar bien pagados para que a lo más selecto de nuestra sociedad le compense la renuncia al ejercicio de su profesión en beneficio de la dedicación filantrópica a lo público, lo que plantea un teorema dudoso, ya que todo el mundo conoce a algún que otro alcalde o alcaldesa que ni siquiera serviría para ejercer de concejal, por no hablar de ministros o ministras que dan la impresión de no alcanzar el nivel de solvencia política de un alcalde pedáneo. Pero el problema verdadero se manifiesta cuando el político bien pagado llega a la conclusión moral de que su dedicación no está del todo bien pagada, lo que, lejos de incitarle a volver a su selecta profesión anterior, le hace aferrarse a lo público, aunque con unas expectativas que no le convendría que se hicieran públicas. 

            La cascada reciente –y no tan reciente- de casos de corrupción y de corruptela ha generado una controversia un tanto irresoluble: la gente ha llegado a la conclusión de que todos los políticos son corruptos y los políticos han llegado a la conclusión de que no todos los políticos son iguales, así vayan en el mismo barco. Lo más lioso del asunto es que ninguna de ambas partes dice del todo la verdad, aunque tampoco miente del todo. Al fin y al cabo, un caso de corrupción no pasa de ser una anécdota, y el problema viene cuando el sistema -a través de sus protocolos administrativos, a consecuencia de los mecanismos judiciales, a raíz de las carencias de sus cortafuegos internos- se convierte no diré que en un ente corrompido ni en un ente corruptible, pero sí en un ente potencialmente corruptor. Visto lo visto, parece tan sencillo dedicarse profesionalmente a la corrupción, que no se explica uno cómo hay gente que se resiste. Ahora hemos descendido al nivel de la corrupción funcionarial. Porque esta función continua de escándalos, este festival grandioso de granujerías y pillajes, parece sólo el eco de una orgía. 

          Y lo que nos queda por ver.

(Publicado el sábado en prensa)

domingo, 16 de noviembre de 2014

Como un primer paso hacia la transparencia, el Congreso y el Senado harán públicos los gastos de los viajes de Simbad el Marino.


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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Marilyn Monroe sometiéndose a la prueba del espejo deformante. El que refleja el alma.