miércoles, 23 de abril de 2014

UN EXPERIMENTO

¿A qué autor hispanoamericano atribuirían ustedes este párrafo?

"El cantautor recorrió las polvaredas sabanas de carao floreadas del Guanacaste hirviente, enrutados hacia la península de Nicoya, bordeó caminos de malinches ruborizados, robles sabanas y cortezas amarillos de la época seca, hasta La Fulana Cosa donde el mismísimo Max Goldenberg. También atravesó la Cordillera Central de Costarrica que le condujo al emblemático y exuberante Parque Nacional Braulio Carrillo por el lado del Zurquí hasta la provincia limonense, donde se encontró con la historia musical viviente del calpsonian Walter Ferguson, conocido como Gavitt".

¿Alejo Carpentier, Lezama Lima, García Márquez, Miguel Ángel Asturias...?

Pues no: se trata del fragmento de una crónica periodística sobre la gira que está haciendo Javier Ruibal por Costa Rica.

El barroquismo en los genes, como quien dice.

martes, 22 de abril de 2014

La entradilla anterior ("Las pompas fúnebres deben tener su justa medida para no acabar convirtiéndose en una burbuja fúnebre") iba referida -aunque creo que no quedaba claro- a los fastos funerarios en torno a G.G.M., que fue, sí, un gran escritor, pero también un gran figurón. (Y es que en todo funeral pomposo hay una obscenidad cursi, una tramoya faraónica de floristería.)

No puede ser casual: hay fórmulas anticipadas para controlar lo que vayan a hacer con tu cadáver. Nadie es quién para montar una verbena en torno a un cadáver sin el consentimiento previo del cadáver antes de ser cadáver, valga el lío.

Aunque qué más da...
Las pompas fúnebres deben tener su justa medida para no acabar convirtiéndose en una burbuja fúnebre.

lunes, 21 de abril de 2014

SECUENCIA


A) Me entero de la muerte de Hurricane Carter. 


B) Me viene de inmediato a la mente la canción que le dedicó Bob Dylan.


C) Al rato veo en televisión a Bob Dylan prestando su imagen para la campaña de propaganda de un banco. 


D) Me acuerdo de un verso de José Emilio Pacheco: "Ya somos todo aquello contra lo que luchamos a los veinte años".

domingo, 20 de abril de 2014

Para realismo mágico, el concepto teológico de "resurrección".

viernes, 18 de abril de 2014

UN ENCANTADOR DE SERPIENTES



Hay escritores que tienen la facultad insólita de ganarse el favor de esa abstracción surtida que englobamos bajo el concepto de “gran público” y de ganarse a la vez la admiración respetuosa y asombrada de sus colegas, al menos de los que no hayan perdido la capacidad de admirar a sus contemporáneos, pues de todo puede haber. Uno de esos escritores fue Charles Dickens, por ejemplo, adorado en su día por el gran público y admirado por los literatos, aunque es verdad que menos por los de su tiempo que por los posteriores, ya que a veces las cosas van lentas. El del colombiano Gabriel García Márquez es un caso similar al del británico, y las coincidencias se extienden hasta la dedicación de ambos al periodismo -que fue su campo de batalla contra la realidad cuando la realidad decidía ponerse intolerable-, en paralelo a sus respectivos ámbitos imaginarios, donde la realidad es menos un punto de partida que un punto de llegada: una construcción.


            Al igual que Dickens, García Márquez fue un novelista en estado puro: un prodigioso encantador de serpientes. Desde las primeras líneas de una novela suya, ya te había arrastrado a su territorio. Ya estabas “allí”, adonde había querido llevarte. A Macondo mismo, que viene a ser una miniatura exótica no sólo del mundo, sino de todos los mundos literarios posibles: desde los cuentos de hadas hasta el folletín, desde la epopeya a las historias de fantasmas.


            En gran medida, García Márquez nos ganaba por el oído: su prosa tenía una cadencia envolvente, hipnotizadora, apoyada en recursos estilísticos endiabladamente artificiosos, aunque sin perder nunca su apariencia de oralidad: el gran cuentista que te encandilaba con su timbre de voz, con sus argucias de embaucador infalible. Pocos escritores han tenido una prosa más melodiosa que él, más ornamental y a la vez menos ornamentada, pues era la suya recia y concisa, mágicamente certera, ondulante, con su barroquismo jamás espeso, sino liviano y luminoso. 


            De joven tuvo aspecto de rumbero tarambana. De mayor, ascendió de rango y se le puso pinta de cantante de boleros. Y algo de bolero tienen sus novelas: entran por el oído para descender desde allí al corazón.


            En sus últimos años andaba a malas con su memoria. Dicen sus próximos que ni siquiera recordaba que era el dueño de un mundo. Ese mundo que seguirá girando sobre sí mismo, aunque su dios haya muerto.

(Publicado hoy en la prensa.)

miércoles, 16 de abril de 2014

martes, 15 de abril de 2014

viernes, 11 de abril de 2014

LOS DE ATRÁS



Hay una imagen que se repite: aparece en televisión un político y, detrás de él, en actitud de pasmarotes, vemos a un par de correligionarios suyos, se diría que guardándole las espaldas ante la posibilidad de un ataque traicionero por parte del enemigo, aunque hay quien se malicia que lo que realmente hacen allí es chupar cámara, un poco a la manera del llamado Mocito Feliz, esa especie de rémora de los famosos que actúa principalmente en la Costa del Sol, hambriento de celebridad por la vía del contagio.

Sea o no para chupar cámara, que eso no podemos saberlo, el caso es que allí están, con gesto entre abstraído e imperturbable, en posición de firmes, flanqueando al portavoz, como para dar a entender que el portavoz, como su nombre indica, es el que charla, pero que ellos podrían charlar con tanta elocuencia como él, con la misma contundencia, con idéntica determinación ante lo que se tercie determinar. Que el otro está charlando, en fin, por pura chamba jerárquica y porque portavoz no puede haber más que uno, no porque sea mejor que ellos en la cosa del charlar ni porque tenga la cara más bonita o la voz más envolventemente radiofónica; no porque sea un Cicerón o un Castelar, maestros históricos de la retórica, sino porque en lo de las declaraciones a los medios televisivos rige el principio de dar la voz cantante al solista, no al orfeón. Pero, aunque no abran la boca, ellos han decidido que es bueno para su carrera el hecho de dejarse ver, convencidos quizá de que la insistencia en la imagen de una cara conlleva a la larga una familiarización con la cara en sí por parte del gran público, que es de lo que se trata: “Esa cara me suena”, por esa cosa que tiene la política de equipararse con el estrellato, así lo sea a veces por el método catastrófico del estrellarse, que de todo hay.

Charla algún portavoz, en definitiva, y, detrás de él, hay siempre apostados al menos dos colegas suyos, como si fueran los ventrílocuos que mueven y dan voz al muñeco. Como para dar a entender que lo que dice el muñeco está sujeto a un guión pactado y aprobado por todos, o al menos por ellos dos, los flanqueadores de apariencia impasible. Como para dar legitimidad, en suma, a lo que dice el muñeco, ya que alguien podría pensar que el muñeco habla por su cuenta, a su libre opinar, sin disciplina, lo que resultaría más propio de un muñeco diabólico que de un muñeco que tiene encomendada la arriesgada misión de la portavocía.

La profesión de los que están detrás tiene, como todo, sus riesgos: que un día se le vaya la olla a alguno de ellos, a causa del estrés provocado por el hecho de tener que estar siempre detrás de otro, y que, ante las declaraciones del portavoz, se ponga a hacer el gesto de atornillarse la sien, pongamos por caso. Pero de momento todo va bien.

(Publicado en prensa.)

miércoles, 9 de abril de 2014

EL PSEUDO COELHO

Hay dos tipos de personas: las de un tipo y las de otro.


Busca en lo más hondo de ti tu ser esencial, tu yo verdadero, y, una vez que lo encuentres, tírate por el balcón.

lunes, 7 de abril de 2014

domingo, 6 de abril de 2014

ENTREVISTA

Vídeo de una entrevista que me hizo Daniel Heredia hace un par de meses:

https://www.youtube.com/watch?v=9up8laUJkG0

(Advertencia: dura 26 minutos.)

sábado, 5 de abril de 2014

CONFIRMADO

 Esperanza Aguirre protagonizará una secuela -en femenino- de la película Yo, el Vaquilla.