lunes, 14 de enero de 2019

En el suplemento LA ESFERA DE PAPEL, del diario EL MUNDO, escribo sobre la miniserie -en todos los sentidos- La verdad sobre el caso Harry Quebert.

https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2019/01/11/5c2e311ffdddff5e778b45e7.html


miércoles, 2 de enero de 2019

OTRO MÁS



(Publicado el sábado en prensa)

Sí, por supuesto: esto de los años es una mera convención, y lo mismo un año podría abarcar 500 días, o 157, o 18, o los que nuestros antepasados hubiesen decidido establecer como medida de tiempo, pero el caso es que otro año se nos acaba, y nosotros un poco con él. Será sugestión, sin duda, aunque lo cierto es que llegamos a diciembre con un fardo acumulativo de tareas y de obligaciones asumidas a lo largo de 12 meses, 12 meses que por una parte se nos han hecho interminables y que, por otra, se nos han ido volando, gracias a esas sensaciones contradictorias que nos suscita el paso del tiempo: algo que a veces se nos hace eterno y algo que a veces nos resulta un visto y no visto, como si, según el día, se calzara unas botas de plomo o tuviera los tobillos alados, como el dios Mercurio.

            Llegamos cansados al final de cada año, ya digo, lo que no impide que alimentemos propósitos para el nuevo, que es algo que supone un cansancio añadido a este cansancio menos de cuerpo que de mente. Estrenamos agenda y almanaque y, por extensión, nos hacemos a la idea de que estrenamos una forma de vida, aunque luego la vida sigue su curso, que suele ser el de siempre, y casi mejor así. Lo más probable es que sigamos fumando, que sigamos sin hacer un poco de ejercicio, que mantengamos nuestra dieta tóxica, por mucho que el médico nos pinte un futuro espeluznante. Porque a ver quién lucha no ya contra la vida como concepto genérico, sino contra sí mismo como concepto específico.

            Llegamos, sí, cansados. Para llegar aún más cansados, hemos tenido la ocurrencia de inventar la comida de empresa y la cena familiar de nochebuena, el almuerzo de navidad con los restos de la cena de nochebuena y la cena de orgía romana de nochevieja, seguida no sólo de esos licores y confites que hay que gastar como sea para que no dormiten en la despensa durante meses antes de tirarlos, sino también de una atragantada de uvas, a razón de una por segundo. (Y, allá en el horizonte, la amenaza pringosa del roscón de Reyes, y la compra de regalos, para que no olvidemos que el mundo es un lugar difícil.)

            Como conclusión medianamente científica, podemos decir que, puesto que, por inercia, llegamos muy cansados a las postrimerías de cada diciembre, hemos decidido llegar a enero no ya cansados, sino exhaustos. A lo grande. De ahí que hayamos establecido esta maratón de celebraciones sagradas tras convertirlas en todo lo pagano que puede dar de sí lo sagrado: desde celebrar el nacimiento del Niño en una discoteca hasta entrar en el año nuevo con una resaca de bucanero. Porque ¿a quién no le gusta salirse durante unos días de sí mismo antes de reingresar en la rutina en cuanto desmonte el arbolito y el belén?

            Pero, aunque cansados a priori, que tengamos todos un buen año. Otro.

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miércoles, 26 de diciembre de 2018

PARTITURA HUMANA


...y aquí andamos todos, escribiendo esta partitura colectiva que a veces suena a Mozart y a veces -las más- a Schönberg.
Con nuestras raras armonías y nuestras raras discordancias, con notas estridentes, en clave de mi o en clave de nosotros, componiendo la sinfonía azarosa del mundo.
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martes, 18 de diciembre de 2018

lunes, 17 de diciembre de 2018

INTERPRETANDO



(Publicado en la prensa)


A estas alturas, no hay charlista, ya sea profesional o meramente aficionado, ya sea de plató televisivo o de barra de bar, que no nos haya ofrecido su elucidación científica del éxito electoral de VOX en Andalucía. 

             No puede decirse que sean interpretaciones coincidentes, ni siquiera medianamente convergentes, sino más bien versiones libres de un fenómeno al fin y al cabo insondable: si un reportero le acerca un micrófono a unos cuantos votantes de esa formación, uno dirá que lo hizo por defender la unidad de España, otro que para evitar que los moros nos impongan el ramadán y otro porque le gustan las corridas de toros. Y así. Sea como sea, de ese cóctel emerge un electorado seducido por la irracionalidad de un discurso disfrazado de resolutivo, sencillo y sin matices: “Los problemas del país no se arreglan por la sencilla razón de que los políticos son unos vividores. Pero aquí estamos nosotros”. Aparte de que en toda ideología retrospectiva suele haber un componente retrógrado, la simplificación del mensaje político tiene la virtud de arraigar -al margen de la razón y de la realidad misma- en los bienaventurados que disfrutan de una mente tan simple –o más- que el discurso en cuestión.

            Las interpretaciones en torno al fenómeno VOX podrán ser múltiples, pero su detonante quizá no tanto: una utopía que ofrece soluciones milagrosas, la reparación expeditiva de un descontento social en que se mezcla lo abstracto con lo concreto: la patria y el IPC, la bandera y la tauromaquia, la legión y la inmigración, etc. (Incluso la hípica.) A la carta. El problema es que lo que para unos supone una utopía para otros representa una distopía, y esa es la historia básica de la humanidad: un conflicto entre espejismos ideológicos, una bipolaridad retórica. Al fin y al cabo, los mensajes políticos de brocha gorda suelen basarse más en la indignación ante los problemas que en las claves de gestión para solucionarlos, y de ahí su eficacia: no hay que razonarlos, ya que basta con sentirlos. 

Por lo demás, es posible que, en su candidez, tanto PP como PSOE pensaran que su historial de corrupciones no iba a tener un coste electoral, dando tal vez por hecho que a la gente le entusiasma el que sus gobernantes se enriquezcan a costa de sus impuestos. (Pero el caso es que la gente es como es.) El descenso de la alianza entre fuerzas de Podemos e Izquierda Unida tal vez podría entenderse como un síntoma de desencanto o desconfianza ante unas promesas de máximos, puesto que la esperanza que en un primer momento suscitan las políticas redentoristas suelen tener una fecha de caducidad muy temprana. Por su parte, en el ascenso de Ciudadanos es posible que haya tenido mucho que ver el haber entrado en campaña con su traje de primera comunión política en estado aún casi impoluto, sin tiempo ni ocasión para haberlo manchado en el ejercicio del poder.

            Nada más conocerse el resultado de las elecciones andaluzas, Pablo Iglesias llamó a la movilización ciudadana en las calles para deslegitimar lo que dijeron las urnas. No sabe uno si es un buen método: según nos susurra la experiencia, el problema es que a las calles van a echarse no sólo los contrarios a VOX, sino también sus partidarios. Y nos vamos a entretener.

            Eso sí: al día siguiente, para ir neutralizando este populismo de derecha dura, el Congreso aprobó una subida salarial del 2,5 % para los diputados y para sus cargos de confianza.


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domingo, 16 de diciembre de 2018

M. Ángeles Robles escribe sobre Ya la sombra en los periódicos del Grupo Joly.

https://www.diariodesevilla.es/delibros/benitez-reyes-ya-la-sombra_0_1309669320.html

jueves, 13 de diciembre de 2018

lunes, 10 de diciembre de 2018

(Apunte de actualidad)

Antes de iniciar su ramadán laico de 48 horas, Torra, en plan novio de la muerte, ha abogado por la vía secesionista a la manera eslovena. Es decir, a tiro limpio.

En Eslovenia hubo 62 muertos. (Cabe suponer que una cifra asumible a cambio de la liberación de la patria: ¿qué es una vida humana frente a un concepto abstracto y superior?)

Lo que no especifica Torra es si él estaría dispuesto a formar parte de esos 62 mártires.

¿Sí, no o depende?

Esperamos con impaciencia su respuesta en cuanto regrese al mundo de la alimentación equilibrada.

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jueves, 29 de noviembre de 2018

VALLE DE LÁGRIMAS

En La esfera de papel, el nuevo suplemento dominical del diario El Mundo, escribo sobre la serie británica Broken.

 https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2018/11/29/5bf6e356e5fdeaeb638b46a4.html

lunes, 19 de noviembre de 2018

EMPLEOS A LA SOMBRA



El de asesor de un político es sin duda un buen empleo: te contrata un prohombre necesitado de asesoramiento y tú, que en vez de necesitar asesoramiento estás en condiciones de asesorar, te dedicas a asesorarlo, para que de ese modo el político en cuestión no ande por el mundo sin asesoramiento y a su libre ocurrencia, lo que convertiría la suya en una profesión de alto riesgo, pues si peligro tiene un político bien asesorado, más vale no imaginar siquiera el que tendría un político sin asesorar. 

Lo idóneo sería, no sé, que el asesor necesitase a su vez de asesoramiento para asesorar a su asesorado, ya que entonces la cadena laboral sería muy larga, hasta el punto de que las tareas de asesoramiento no sólo podrían acabar con el paro, al convertirnos todos en asesores de plantilla, sino que incluso harían que el PIB se disparase. Un país, en fin, con una economía basada en el asesoramiento, que incluso podría cotizar en bolsa. “¿A quién asesoras?”, preguntaríamos a nuestro vecino. Y nos respondería: “Al subasesor del viceasesor del asesor general del presidente de la mancomunidad de asesores del vicepresidente de la diputación”, pongamos por caso. 

            Pero si bien el de asesor es un empleo codiciable, no debemos olvidarnos de ese otro empleo a la sombra que es el de redactor de discursos para los políticos. Otro buen trabajo. Y además estable, por esa cosa inherente a la condición del jefe: el tener que hablar sin tregua, pues lo importante para un político no suele ser lo que diga, sino el tiempo que consiga hablar, a ser posible delante de un micrófono. 

            Envidia uno mucho –a qué negarlo- a esos redactores de discursos. Te levantas un día con el encargo de escribirle uno, qué sé yo, al consejero de turismo de una comunidad autónoma, te sientas ante el ordenador y allá va: “En nuestra coyuntura presente, en base a los proyectos acometidos, estamos en condiciones de asegurar que la precariedad de las infraestructuras actuales será enmendada por una actuación eficiente y decidida por parte de nuestra administración en los plazos marcados por la disponibilidad presupuestaria”. Por ejemplo. O bien, si te mueves ya por las cumbres profesionales, te encargan uno para el presidente del Gobierno, lo que es ya la mismísima gloria en vida: “En atención a las expectativas creadas, estoy en condiciones de asegurar a todos los ciudadanos y a todas las ciudadanas de este país que no cejaremos en el empeño de establecer un marco adecuado para la consecución de los objetivos de déficit, aunque sin por ello renunciar a nuestro propósito de establecer un vínculo solidario entre administraciones, para así consolidar nuestro sistema durante al menos los cinco próximos lustros”.

            Buenos empleos ambos, ya digo. Y creativos. Y sin tener que opositar. Y a riesgo cero.

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sábado, 17 de noviembre de 2018

OTRA... (y lamento la insistencia)

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El libro se publicó en mayo, pero ahora es cuando están saliendo cosas sobre él. En diferido, y un poco en modo cascada.)
En el diario CÓRDOBA, esta reseña de Alejandro López Andrada: https://www.diariocordoba.com/noticias/cuadernos-del-sur/esquinas-sombra_1264563.html?fbclid=IwAR0rp1RHy_Uh9kTlTXVxYWgddhXXTp0_82lSbL4Uukcx_70QseBE_MGsRqo

jueves, 15 de noviembre de 2018

Diego Doncel escribe en ABC CULTURAL sobre Ya la sombra.

 https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-sombra-tiempo-deja-paso-201811150249_noticia.html


En marcha la reedición de Lo que viene después de lo peor, una novela corta que publiqué en 1998.

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miércoles, 7 de noviembre de 2018