viernes, 17 de abril de 2009

CARLOS MARZAL


UN LIBRO, UN AMIGO, UN POEMA










El miércoles estuve en Cádiz con el prodigioso Carlos Marzal, que presentó allí su libro Ánima mía.
Va un poema que le escribí para el monográfico que le dedicó la revista Litoral en 2005.



LETANÍAS PARA CARLOS MARZAL


Perro entre las tinieblas refulgentes,
trastornado de luna y de ginebra.
Nocturnal perro loco que muerdes en el hombro a las muchachas.
Loco perro vampírico que sales de la cripta perfumado.
Perro de pura rabia
que olfateas el rastro del Cielo en los infiernos,
la huella de Dios padre en un tacón de aguja.

Ladra por nosotros.

Plaga de la Albufera.
Comedor de pirañas en Perú.
Corredor de los montes coronados de bruma.
Ángel con un tridente de diablo que baila.
Derviche de tu sombra.
Sombra fuera de ti.

Ten piedad de nosotros.

Merlín del alba clara.
Alquimista difuso en fumarolas.
Druida entre mandrágora y azufres,
con tu libro de salmos exaltados.
Último de la fiesta que no acaba.
Furtivo de la vida de frontera.

Canta tú por nosotros.

Luzbel de juglaría.
Juglar fantasmagórico.
Heraldo metafísico del futuro que esplende
como una incertidumbre sacrosanta.
Vidente del abismo que aún queda por abrirse.

Danos siempre la mano.

Padre amantísimo.
Pira de las virtudes.
Tabernáculo santo en que sangra el Cordero.
Consuelo de alucinados.
Esclavo de metáforas, ladrón de sinestesias.
Dandy de los submundos.
Digno de toda alabanza.
Mordido por serpientes
que mueren al morderte.

Ruega por nosotros.

Traspasado por una lanza.
Espía en Jericó.
Heraldo de un sol químico.
Jodido Perro Loco, delicia de todos los santos.
Marine sin igual en la batalla.


The happy few, the proud.

Hermano en esta farsa prodigiosa.
Camarada en el fuego en que te quemas.
Deseado de los collados eternos.
Pie que aplasta la cabeza soberbia del dragón.
Puerto de caridad de los naufragios.
Reclamo de Adán y rescate de Eva.

Funde tú los metales.

Arma virumque cano troiae…
Tú que alientas los pecados del mundo,

ora pro nobis.

Para que seamos dignos de alcanzar las promesas incumplidas
y el perdón eterno por nuestras faltas eternas en esta vida fugaz,

ora semper pro nobis.



3 comentarios:

Luis Oroz dijo...

Precioso homenaje, todo un repaso a su producción poética, que demuestra otra vez, tu ya consabida inteligencia poética.

Implicación y frialdad, pulso pausado en un poema valiente "sacrílego"

Un placer.
Mi sincero abrazo.

Luis Oroz.

Antonio Serrano Cueto dijo...

He leído "Anima mía" recientemente y me parece espléndido. Me hubiera gustado asistir al acto, pero estaba en Sevilla y no pude viajar a Cádiz. Imagino que fue un acto memorable. Tus versos, como siempre, un regalo (para Marzal y para tus lectores). Un abrazo.

CALLE DE LOS LEVÍES dijo...

Extraordinario poema. Cada verso se detiene en el siguiente para que que podamos recrearnos.