jueves, 8 de enero de 2015

LO INVISIBLE


Ana Mato no vio el Jaguar de su marido.
Tania Sánchez no vio la empresa de su hermano.
Rajoy no vio a Bárcenas.
El recién jubilado Alfonso Guerra nunca vio a su hermano Juan.
En Blesa no se fijó nadie.
Nadie miraba a Urdangarín.
La exreina no miraba al exrey y viceversa.
Nadie se paró a observar a los Pujol.
La gente sólo se fijaba en las gafas oscuras de Fabra, no en Fabra.
 

Etcétera. Etcétera. Etcétera.

¿Y aún reclamamos más transparencia?

2 comentarios:

pepe dijo...

Pero todos miraron el nido del cuco

L. N.J. dijo...

Lo comenté en uno de mis relatos: El monstruo de las diez cabezas; Dios y sus diez mandamientos. Aquí lo dejo.
Estamos de acuerdo.