lunes, 29 de abril de 2013

Un gobierno que exige fe en los sacrificios humanos como método para calmar la ira de los dioses está confundiendo la economía de mercado con la teología maya.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta monarquía(tan distinta en lo ético a la de los países nórdico, tan cercana, con amistad entrañable incluida, a la de los países árabes), estos políticos con acento franquista, estos empresarios tan terrenales (que fabrique Alemania), esta iglesia tan misionera de sus miedos, estos financieros de productos de una sola inteligencia, esta oposición tan gremial, tan educada, tan disciplinada en la horma de Felipe González, esta juventud que no puede ver lo que está pasando, desgraciadamente. Su tiempo es otro tan distinto al que sufren, que solo pueden ser espectadores. Ninguna juventud ha coincidido con la de los adultos, y esta no iba a ser una excepción.
En fin, aún me queda el mar de Conil, y el de Zahara, y Bolonia, y Cádiz, y la gente de Cádiz (capital, con perdón).
Ya me voy...
(no he podido aguantarme, diculpe)

Uno de la Judería

Microalgo dijo...

Más claro, agua desionizada Milli-Q.

jordim dijo...

Seguimos en la cultura de: dejarse hacer=dignidad..