miércoles, 17 de octubre de 2012

Cuando la realidad se pone más rara de la cuenta, no podemos saber si se trata en efecto de un enrarecimiento de la realidad o de un regreso al punto de partida de todo lo real.

4 comentarios:

Mónica Palacios dijo...

Quisiera pensar que el punto de partida de lo real se basa en unos principios inamovibles y que, desafortunadamente, estamos supeditados a nosotros mismos y a las consecuencias de nuestros actos, tan equivocados en la gran mayoría de las veces. O, al menos, así parece últimamente.

Un saludo.

paraserbreves.blogspot.com

Microalgo dijo...

La realidad es ya tan rara que difícilmente se puede poner más rara de la cuenta sin ayuda de un apoyo lisérgico contundente.

Digo yo.

J.A. González dijo...

Cuando leo "el punto de partida de todo lo real" me entra un frío de "cohones", como de camara frigorífica. Nieve, marmol, noche, vacío.

Es verdad, la suntuosidad casi nunca es inocente, siempre la pagó alguien con nieve, marmol y vacío.

Gracias de nuevo.

Francisco José Martínez Marín dijo...

La realidad supera a la ficción, no por lo inusual del combate sino por la dificultad de elucubrar el desenlace -escribí una vez, asombrado por el cariz enrarecido de algunas cosas que suceden, que parecerían mentira si uno no las viviese. Como si fuera verdad lo que uno pensaba o imaginaba.-