Carlos Marzal escribe sobre La gente:
domingo, 21 de diciembre de 2025
sábado, 20 de diciembre de 2025
domingo, 14 de diciembre de 2025
COMPLEJIDADES Y CONTEXTOS
(Publicado en prensa)
Estamos ya sugestionados por el más puro
ambiente navideño. Por ejemplo, Otegi y Puigdemont se han reunido en Bruselas.
Para hablar de sus cosas.
En la nota de
prensa difundida tras el encuentro, EH Bildu proclamó que “siendo conscientes
de la complejidad del contexto actual, ambas fuerzas políticas han convenido en
la necesidad de la colaboración entre ambas naciones”. Es decir, ambas naciones
–dicho sea en sentido no tanto figurado como en sentido utópico, al menos de
momento- no van a colaborar de manera inconsciente, a lo loco, sino desde la
plena consciencia de la complejidad del contexto actual, se supone que porque
tanto los contextos pasados como los futuros, lejos de padecer complejidad, se
caracterizaron y se caracterizarán por su simpleza.
Se supone
también que la complejidad del contexto actual contribuirá a que ambos líderes intenten
sacar de España a sus respectivas naciones, pero esperemos que no para sacar
las cosas actuales de su contexto, porque eso sería ya el colmo de la
complejidad, una complejidad inasumible incluso para el contexto.
Mientras
tanto, nos llegan los ecos de la berrea de algunos políticos en celo, algo que,
en estas fechas tan entrañables, aparte de una lógica irritación, nos provoca
también una ilógica compasión, pues, a poco que uno haya visto algunos
documentales de animales salvajes, sabe lo difícil que resulta que las hembras
accedan a los deseos de apareamiento de los machos rijosos, en cuyo pensamiento
resuena, de manera constante, una especie de onomatopeya: chunda-chunda.
Y es que
ocupas un cargo público relevante y se te trastorna el contexto, el contexto
como cosa en sí, digamos, y entonces te confundes del todo, porque te crees un
macho alfa, aunque en realidad solo seas el presidente de una diputación o una
de las manos derechas del presidente del Gobierno, que ese sí tiene un montón
de manos, igual que Vishnu, el dios de los hindúes. En concreto, cuatro manos:
la de Ábalos, la de Cerdán, la de Salazar y la suya propia, que es con la que bendijo
a los propietarios de las tres manos restantes, unos completos desconocidos
para él, para el ingenuo presidente, que en este caso podría repetir la célebre
frase de Blanche DuBois en Un tranvía
llamado deseo: "Yo siempre he dependido de la amabilidad de los
desconocidos".
De todas
formas, hay que reconocer que aquellas bendiciones tuvieron lugar en otro
contexto, no tan complejo como el actual, como bien saben Otegi y Puigdemont,
a los que separan tantísimas cosas, como separatistas natos que son, pero a los
que hermana un sentimiento superior al de la media: el micropatriotismo, que no
por micro es menos verdadero y vehemente que el macropatriotismo que ellos
denuncian como fuerza opresora de sus respectivos microcontextos micropatrióticos...
o algo así.
Por
su parte, el secretario general de la OTAN anuncia que, de aquí a cinco años
como mucho, Putin declarará la guerra a Europa, actualmente hostigada desde el
oeste por las ventoleras de un payaso loco y desde el este por la megalomanía
de un payaso macabro.
Dicho
de otra manera: felices fiestas y próspero año nuevo.
.
martes, 2 de diciembre de 2025
ENTREVISTA
Entrevista con Ricardo Álamo, a cuenta de La gente.
https://www.culturamas.es/2025/12/01/felipe-benitez-reyes-la-realidad-tiende-a-resultar-inverosimil/
domingo, 30 de noviembre de 2025
MOMENTO PELUCHE
(Publicado ayer en prensa)
Hay días en que uno decide mirar
las cosas con el cristal de la candidez y el optimismo, de manera que estoy
dispuesto a aceptar que, en la jerga financiera de los submundos del poder, las
chistorras son meras chistorras, no metáforas de los míticos billetes de 500
euros, billetes, dicho sea de paso, que no fueron ideados para facilitar los
movimientos delictivos de dinero, sino para que la gente común no tuviese que
ir al mercado o a echar la quiniela con el monedero repleto de billetes
pequeños.
Y sí, vamos a
ver, claro que sí: Ábalos no tiene un duro, según no se cansa de afirmar el
propio menesteroso, y lo han mandado a presidio por ser un alegre playboy, un
truhan pero un señor, de los de viva la vida y viva el amor, víctima de la
moral puritana del Gobierno progresista del que formó parte y que ahora lo
arroja a las lóbregas mazmorras del reformatorio para políticos de Soto del Real,
donde penan por sus supuestos pecados cívicos los prohombres de nuestra patria.
Por ejemplo, Cerdán, al que algunos adjudicaron la entrañable condición de
preso político a pesar de las escalofriantes evidencias, pues ¿qué peso tiene
una escalofriante evidencia frente a una enternecedora suposición? Cerdán:
preso político. Claro que sí.
Por
otra parte, la única persona de este mundo que sabe si el exfiscal general del
Estado filtró el mensaje maléfico no es otra que el exfiscal general del Estado,
de manera que tanto quienes lo han condenado como quienes defienden su inocencia
no dejan de tener razón, por paradójico que resulte: en ambos casos se defiende
una hipótesis, no un hecho demostrado. Eso sí, a pesar de ser hoy el día de la
candidez, tal vez convendría que el Gobierno meditase si resulta beneficioso
para el Estado el hecho de poner en duda las instituciones del Estado, sobre
todo en una época en que buena parte de la gente empieza a descreer de los
mecanismos democráticos y a alimentar ilusiones con respecto a las ventajas de
los regímenes autoritarios de mano dura. Pero vayamos al fondo de la cuestión:
¿a quién se le ocurre plantar cara a la presidenta autonómica adicta a la fruta
a cuenta de su novio, que ha pasado de ser un presunto delincuente presuntamente
confeso a ser el verdugo vicario de todo un fiscal general, mientras que, en el
rincón de una whiskería, el jefe de gabinete de la susodicha presidenta sonríe
como lo hacía Robespierre cuando caía al cesto una cabeza? Un jefe de gabinete
que, en medio de tantas mentiras, es el único que ha dicho la verdad: que es un
mentiroso.
Hablando de
verdades, una recomendación para el ya expresidente Mazón: a estas alturas, la
única explicación convincente sería que usted y la periodista fueron abducidos
por unos extraterrestres a la salida del Ventorro. Hasta ahí puede llegar
nuestra credulidad,
Y
es que no nos vuelven locos de puro milagro.
.
miércoles, 26 de noviembre de 2025
sábado, 8 de noviembre de 2025
LA GENTE, reseña de Carlos Mármol
https://cronicaglobal.elespanol.com/letraglobal/letras/20251107/felipe-benitez-reyes-reino-fantasmagorias/1003742705166_0.html?fbclid=IwY2xjawN72rpleHRuA2FlbQIxMQBicmlkETFBeFNFSUFiamIyaWJBNk1vc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHtTKTuroUxNNQ24KXrb0rPz3xtuBrPLk6PhFNV4BHap8m6Hc2c5QFxI5frOC_aem_ajPss4YcV8pTC2kilODZYw
martes, 4 de noviembre de 2025
domingo, 19 de octubre de 2025
LOS METAFÓRICOS
(Publicado ayer en prensa)
Ayer se clausuró en Arequipa el X
Congreso Internacional de la Lengua Española y piensa uno que en la
programación académica hubiese encajado un coloquio entre Ábalos y Koldo en
torno al uso del lenguaje figurado como maniobra de despiste y al empleo de la
metáfora como recurso delictivo, habilidad que les atribuyen la UCO, los
jueces, los fiscales, los periodistas y todo el país, salvo ellos dos.
En cualquier
caso, sean inocentes o culpables, hubiese estado bien que dilucidaran filológicamente
ante la comunidad filológica el empleo del término “chistorra” para referirse a
los billetes de 500 euros en el mundo específico del hampa de guante blanco,
que ellos parecen conocer bien, al menos de oídas, así como que ofrecieran su
hipótesis sobre detalles más concretos: ¿por qué identificar el color morado de
esos billetes con la chistorra, que es rojiza, y no con la remolacha, pongamos
por caso?
Como es
natural, ambos niegan que, cuando hablaban de chistorras, hablasen de billetes,
y no hay motivo para dudar de su palabra, a pesar de que los indicios pueden indicar
que algo raro había. Sea como sea, yo al menos creo en su inocencia, convencido
de que lo suyo no era un entramado criminal, sino un mero juego literario que
se traían entre ellos.
Por ejemplo, si Koldo avisa en el año 2019 a su entonces mujer de que ha conseguido 2000 chistorras, hay que ser un poco enrevesado para suponer que se trata de 2000 billetes de 500, ya que lo normal es que si a una persona le gusta la chistorra, la compre -o la consiga- por miles, no por unidades, y más aún si tiene previsto organizar una barbacoa familiar, ya que esos tres conceptos (chistorra, barbacoa, familia) están históricamente vinculados.
De modo que por ese lado bien, aunque una maliciosa voz
mental nos susurre que el consumo de tanta chistorra no puede ser bueno, entre
otras razones por lo de las grasas saturadas. En cualquier caso, tanto Ábalos
como Koldo, ante la suspicacia popular y judicial, se han acogido al “Me gusta
la fruta” de Ayuso, convenientemente transformado en “Me gusta la chistorra”, y
todo arreglado.
Chistorras
aparte, la UCO da por hecho que cuando hablaban de “lechugas” se referían a los
billetes de 100, que son verdes como los cogollos de Tudela. No sé yo, la
verdad. Igual es que a los dos les gusta la lechuga, a pesar de que la
Naturaleza no creó la lechuga para que gustase a los humanos, que únicamente la
comemos por tomar algo verde que compense el consumo masivo de chistorra, no
porque nos agrade. Ni siquiera en la poesía bucólica encontramos una sola
mención a la lechuga, por no ser verdura de prestigio lírico, sino un producto
que rechinaría en los prados amenos de Garcilaso de la Vega.
Por lo demás,
los billetes de 200 euros serían presumiblemente “soles” en la presumible jerga
privada de nuestros dos prohombres. Y eso sí es poético: 200 euros como 200
soles.
Ay, el maldito
parné.
.
sábado, 4 de octubre de 2025
DERROTA VICTORIOSA
(Publicado en prensa)
¿Genocidio sí o genocidio no? Pues basta con consultar el diccionario...
Hay ocasiones en que una derrota
acaba siendo una victoria. Es lo que ha ocurrido con la flotilla Sumud: sus
organizadores sabían de antemano que no llegarían a Gaza, pero sabían también
que en lo fallido de esa tentativa radicaría el éxito de su misión, como así ha
sido, en forma de clamor mundial contra el Gobierno gansteril de Netanyahu, que
no ha sabido o no ha querido calcular las consecuencias de neutralizar militarmente
una escaramuza pacífica y al fin y al cabo simbólica.
Bien. Al hilo de esto, resulta curiosa la actitud del PP madrileño, en su exótico empeño por situarse a la derecha de la ultraderecha. “Ya se han dado el baño. Ahora subvenciones para chiringuitos, para el teatro, para el cine. Ya han hecho su agosto”, según la casi inconcebible presidenta Ayuso, cuyos mecanismos mentales van siempre por delante de los de las personas corrientes y cuyo sentido de la lógica resultaría peculiar incluso en el País de las Maravillas al que fue a parar la niña Alicia.
(La Historia de la Humanidad le debe, eso sí, una frase lapidaria: “Me gusta la fruta”, que aún no entiende uno cómo no ha sido incorporada como lema heráldico al escudo de la comunidad madrileña, con el añadido tal vez de la imagen de una pera o de un plátano… pero nunca de una sandía).
Por su parte, se ve que el señor Serrano no es el segundo de la presidenta por casualidad: “Son gentuza”, según catalogó a quienes boicotearon la vuelta ciclista, con lo cual seguimos en la lógica irrefutable: no es gentuza quien extermina a un pueblo, sino quien protesta por ese exterminio.
Tampoco
va mal el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid cuando define la expedición como
“batucada por el Mediterráneo” ni el presidente de la Cámara cuando se refiere
a la palestina como “banderita”.
Muy chistoso
está el PP madrileño, y eso es buena señal, ya que la gente bienhumorada
despierta confianza y simpatía y, de paso, equilibra un poco la preocupación de
muchos por la deriva que está tomando el mundo.
Podrían hacer
chistes sobre Netanyahu o sobre su padrino Trump, pero no: mucho mejor
convertir en caricaturas perroflautistas a todos los indignados por la barbarie
de Estado que practica Israel en nombre de la defensa de la civilización en abstracto.
Un intelectual
ultracatólico (Opus Dei) y ultraconservador (Vox) acaba de regalarnos su punto
de vista moral: él aplaudirá que Israel deje de matar palestinos únicamente cuando
Hamas libere a los rehenes. Mientras tanto, que se aguanten un poco. Se ve que el
quinto mandamiento es un precepto flexible: “No matarás… a menos que la gente a
la que mates haya hecho rehenes a algunos de los tuyos”.
Por lo demás, para zanjar la polémica en torno al genocidio sí o genocidio no, bastaría con consultar el diccionario de la Real Academia, que ofrece una única acepción para GENOCIDIO, a saber: “Exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad”.
Tan sencillo, en fin, como eso.
.
domingo, 28 de septiembre de 2025
martes, 23 de septiembre de 2025
jueves, 14 de agosto de 2025
LA HONRA
(Publicado en prensa)
A punto de iniciar sus vacaciones
veraniegas, algunos políticos tuvieron un sobresalto, seguido de un episodio de
pavor, aunque afortunadamente resuelto en la mayoría de los casos con una
rectificación urgente de su currículo oficial, ya que han sido pocos los
dimisionarios a causa de sus fraudes académicos. Era sencillo: se corrige la
mentira y deja de ser mentira. Es el peligro, en fin, que tienen los
currículos, sobre todo en ese gremio: que te vienes arriba cuando redactas el
tuyo, ya que nadie se encarga de verificarlo, y se te desata la fantasía, de
manera que acabas otorgándote grados imaginarios, másteres ficticios y magnificando
con una titulación rimbombante un cursillo de tres días.
Al
fin y al cabo, ¿qué más da? Como dijo la ministra de Ciencia, Innovación y
Universidades –precisamente de universidades- ante un caso de falseamiento
curricular que tuvo como consecuencia la dimisión del afectado: “Es un gesto
que le honra”. Y ahí ya las cosas se complican un poco: ¿te honra dimitir
porque no tienes más remedio que dimitir?, ¿te honra haber mentido?, ¿es honrosa
la deshonra?
Por
su parte, la parlamentaria que desencadenó este curioso episodio con un
currículo no ya fantástico, sino delirante, presumió de rigor moral tras haber
dimitido al ser descubierta su falsía, aunque sin especificar si hubiese
dimitido motu proprio de no haber sido descubierta. Ignoro si, según los
parámetros de la ministra, su dimisión también le honra. Supongo que sí, ya
que, al parecer, no hay nada más honroso que dimitir cuando se evidencia tu
deshonra.
Lo
que no acaba uno de entender, más allá de las debilidades consustanciales a la
condición humana, es qué pretenden estos políticos con el falseamiento de sus
méritos: ¿apabullar a la ciudadanía con medallas de hojalata?, ¿garantizar su
eficacia con cualificaciones imaginarias que además no tienen nada que ver con
la gestión pública?, ¿acreditar su valía personal desde el complejo de ser un
mindundi? Quién sabe. Es un colectivo peculiar, con sus razones insondables y
específicas.
Al
comienzo de la implantación de las redes sociales, mucha gente, en su perfil,
optaba por la melancólica cursilería de precisar que había estudiado en la
Universidad de la Vida, lo que venía a suplir la circunstancia de no haber
estudiado en universidad alguna. No es la alternativa idónea, pero me atrevería
a sugerir a algunos políticos que opten por esa fórmula, en la seguridad de que
les evitará muchos líos.
.









