lunes, 24 de diciembre de 2012

ESTAMPA DE NAVIDAD















La noche. Cuánta luz.
                                   Y todos vamos,
cargados de juguetes o de joyas,
cruzando una ciudad multicolor y helada
cubierta con racimos de bombillas
azules, verdes, rojas,
                                   que dibujan
la serpiente eléctrica de las lentejuelas de oro frío
en la tirantez aterida del aire.

En los escaparates brilla
la sombra luminosa de otros escaparates
y la desordenada sombra de un mendigo,
y los niños mantienen los ojos muy abiertos.

(El tren y las espadas. Las estrellas.
La nave intergaláctica y la luna.
La muñeca habladora
                                   y esa nieve
que cae sin cesar
sobre la tumba inmortal de nuestra infancia.)

Cuánta luz,
                       desgranada como un confeti
sobre estas alegres calles
por las que todos vamos como brujos felices,
cargados de mortalidad y de regalos.


F.B.R.
(Del libro Escaparate de venenos, Tusquets Editores, 2000)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Olé , que bonito .
Felices fiestas

José Luis Martínez Clares dijo...

Esto mismo lo vivi yo ayer. Pero claro... Sin tus palabras

MariaMarrodan dijo...

GUAPO DL POEMA. FELICES FIESTAS,FELIPE

Enrique García-Máiquez dijo...

Feliz Navidad. Y aquí otro poema navideño de Felipe excelente. Gracias doble, por este y por el de allí, que mejora mi artículo.

Abrazos

Anónimo dijo...

"Desordenada sombra de un mendigo" ¡Mierda (innecesaria palabra, pero estúpidamente eficaz casi siempre), era eso¡ ...La sombra de un vagabundo (¿significa lo mismo que un mendigo?) es desordenada, por eso casi no se ven,cuesta verlos si no se empeñan en descubrirse.

Gracias. ¡Felicidades!