lunes, 3 de mayo de 2010

UN POEMA











Llega este mercado a los 30.000 visitantes, tras un año y un mes de apertura. Gracias por pasar por aquí. Para variar un poco el género, va este poema escrito hace poco.







F U E N T E S



De utensilios a símbolos:

el agua que ellas surten es el tiempo.


Su piedra se corrompe,

la pule la rutina, la corroen los líquenes,

le da lustre el fluir.


La fuente seca, en sombra y hojarasca,

es la contradicción, en cambio,

del lenguaje que canta cuanto huye:

lo que calla para explicar lo inexpresable,

la lección del vacío.


Brota el agua y son horas.


Corre el agua y son años.


Oyes manar la fuente

y oyes la eternidad,

un murmullo de huida y permanencia,

el espejismo

cristalino de un agua

que corre tras de sí sin alcanzarse.


Eso dicen las fuentes. Y eso callan.




.



16 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

El paso del tiempo como medida de una vida. Toda fuente se seca, aunque al ser recogedora de agua, que no hacedora, es más facil hacer que siga brotando.
¡Buen poema!

Enrique Baltanás dijo...

Espléndido poema.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

¡Magnífico! Qué gran regalo para tus lectores. Muchas gracias.

Jorge Andreu dijo...

Muy hermoso. Muy profundo. Palabras que fluyen como el agua. Me gusta mucho el último verso. Y también ese brotar y ese correr del agua y el tiempo.

Un saludo.

Jorge Andreu

Microalgo dijo...

Tch. Voy a tener que hacerme con alguno de sus libros de poesía. En fin.

Pero no lo diga por ahí: tengo una reputación de prósico que debo salvaguardar.

FELIPE BENÍTEZ REYES dijo...

Gracias por los comentarios.
El tema de la fuente resulta siempre muy socorrido.

xana dijo...

Gracias y... me encanta su sentido del humor

Anónimo dijo...

Qué gran poeta es usted, Benítez.

bitácoro dijo...

¿Para cuándo un nuevo libro suyo de poemas?

L.N.J. dijo...

" La fuente nueva ", así se llamaba y sigue llamándose aquella que está allí en mi calle, en el pueblo. Daba agua fresquita, clara y bendita.
Bendita porque allí se lavaba la ropa, las manos, bebían los perros, se aseaba un vagabundo y bendita porque me recuerda a mi infancia.

Hice un dibujo que se parece mucho a ella, la pondré la próxima vez, me gustaría que la vieras.

Y tu precioso poema, me ha evocado a ella.

Muchas gracias, adoro tus espejismos.

Anónimo dijo...

Y a veces...las lagartijas se esconden por entre las grietas de las fuentes secas...entonces la lección del vacio es más llevadera...

Franz Perec dijo...

Y el agua sigue fluyendo y no sabemos ni qué es, ni de donde viene, ni hacia donde se dirige;sólo que no se detiene y nos arrastra...

Gracias por tu poema, Felipe.

FELIPE BENÍTEZ REYES dijo...

Gracias los nuevos comentarios.
¿Un nuevo libro de poemas? No sé. Creo que tardará un poco.

mariajose dijo...

Enhorabuena por tus 30.000 visitantes. Que la fuente de tus versos y palabras nos dé mucho tiempo de beber buena literatura. Un abrazo maríajosé

Ángeles Hernández dijo...

Es verdad que ya casi no son utensilios, como mucho elementos decorativos, y desde luego símbolos del fluir, de la velocidad, de la transparencia, de lo irrepetible de un instante, del paso del tiempo como tan bellamente expresa su poema.

Ahora, aquí en Occidente, el agua símbolo de vida y elemento indispensable para la misma, ya no se coge en las fuentes. Cada uno en su casa tiene su propio "grifo" -palabra diferente, incluso con mitológico sonido- verdadero utensilio, o , más lejano aún, la adquiere en el super embotellada ( como las cervezas o como e vino, y ahí si que no soy capaz de encontrar ni un mínimo elemento poético. Quizás usted que es profesional...)

En otros lugares menos afortunados ( tercer mundo) la fuente, el manantial, el agua corriente, aún conserva todo su significado.

...............................

Prosaico comentario para tan metafórica y lírica entrada.
Una tiene sus limitaciones.

Alberto Pacheco dijo...

Leyendo este poema he evocado a Don Antonio Machado, no tengo muy claro el porqué, aunque supongo que es porque una de las claves de la simbología machadiana: la fuente.
He encontrado su blog por casualidad,!bendita casualidad!, y me gustaría felicitarle por su magnífica forma de escribir.
Gracias por compartir su literatura con el resto de mortales.